Capítulo 2 — Cediendo al deseo

2004 Words
Alessia No lo podía creer, Stefan me besaba con deseo, mantuve mis brazos alrededor de su cuello atrayéndolo más hacia mí, sus labios sobre los míos enviaban corrientes de fuego por todo mi cuerpo así es como lo sentía, estaba disfrutando de su beso, no quería que se separara de mi esto es lo que siempre había deseado, el corto el beso de repente, mi respiración se mantiene agitada, él me observaba fijamente, su ceño se frunció, soltó su agarre de mi cintura y me sostuvo por los hombros. —No vuelvas a hacer eso Alessia- dijo con su voz ronca y su mirada gélida.- Esto no puede ser Alessia, entre tu y yo no puede suceder nada, eres la hermanita de Lex, mi mejor amigo ¿Entiendes eso?. - me soltó y pasó sus manos sobre su cabello cerrando sus ojos con fuerza. —Stefan yo... -comencé a decir y él me dedicó una mirada aún más fría. —No digas nada Alessia, no seguiré escuchando lo que tengas para decirme, espero que entiendas, soy mucho mayor que tu, soy el mejor amigo de tu hermano, te conozco desde que eras una niña, debería mirarte como una hermana, solo eres una muchachita hormonal, olvida esto- sentía como mi corazon se rompia con cada una de sus palabras. —¿Muchachita hormonal?- dije con una sonrisa amarga, no dejaría que notara el dolor que me causan sus palabras- Tengo 21 años, Stefan, soy adulta y se lo que hago- vi que estaba por hablar y levanto mi mano para que no hable -Se lo que dirás, he bebido lo se, pero se lo digo y siento, esto lo recordaré mañana aún con el alcohol en mi sangre. Disfruta la fiesta Stefan, olvida tu lo que esta muchachita hormonal te dijo- dije y me alejo de él, dejándolo solo... —Soy una mujer ya y te lo demostraré, es una lastima que tu me rechazaras - dije esto último y me alejo de él por completo. Me abro paso entre la multitud que se encuentra en la discoteca, con la mirada busco a Meli pero no la veo en donde la deje, de repente choque con alguien levanto mi vista y veo que es Nico, y le sonrió. —¿Estás bien? Para estar celebrando tu cumpleaños no te veo muy feliz- acerca su rostro al mío para que lo escuche debido a la música. —Si, no te preocupes estoy muy bien- respondí con una sonrisa, podía sentir su aliento mezclándose con el mío debido a la cercanía que mantenemos. Siento una mirada sobre, me vuelvo y veo que Stefan se encuentra de nuevo en la barra y no aparta su mirada de mí, lo ignoro. —¿Ocurre algo?- pregunta Nico. —No nada ¿Has visto a Meli?- pregunte. —Si, la vi bailando con un chico ¿Quieres bailar? -pregunta. —Si claro -respondí, acababa de ser rechazada por el hombre que amo, pero eso no me impediría divertirme, mucho menos en mi cumpleaños, tampoco le daría el gusto de verme triste por él, después en la soledad de mi habitación podría desahogarme. Nico me llevó al centro de la pista, comenzamos a bailar, él me sujetaba por la cintura y yo por los hombros, reíamos mientras bailábamos bachata. Nico tenía la habilidad de hacerme sonreír sin importar lo que pasara por algo era mi mejor amigo, bailamos aproximadamente cinco canciones al finalizar la última, me resbale y Nico me sujeto fuerte por la cintura para que no cayera, rodeo su cuello con una de mis manos y nuestros rostros quedaron a centímetros, nuestros labios se rozaron un poco nuestra vista se mantuvo fija una en la otra. De pronto sentí como fui separada de él y soy tomada por la cintura. —¿Estás bien mariposita? -pregunta Stefan con su ceño fruncido y una chispa de preocupación en su mirada. Rápidamente me suelto de su agarre. —Si, no te preocupes. Nico logró sostenerme a tiempo -respondí de forma seca. Traté de dar un paso hacia Nico y sentí un dolor punzante en mi tobillo, Stefan volvió a tomar mi cintura, su toque me quemaba. Nuevamente lo alejé de mi y Nico se acercó debió notar mi incomodidad con Stefan. —Yo te ayudo -dijo Nico. —Te puedo llevar cargada -menciona Stefan queriendo acercarse a mí de nuevo. —No te preocupes tengo a Nico, él puede ayudarme -respondí tratando de dejarle claro que no lo quería cerca. —Tu hermano me pidió que te dijera que tenía que irse -menciona Stefan. —¡Genial! No se supone que estaba aquí por mi cumpleaños- dije molesta, seguro se fue solo por ir a coger con su noviecita. —Si necesitas algo, estaré aquí le dije que estaría pendiente de ti- menciona estando más cerca de mi. —No gracias, ademas no soy una jovencita, no necesito un niñero- dije dejándole claro que no necesito de él y que no soy una chiquilla o lo que sea que el piense de mi, a mi no me importa que le sea mayor nunca me fie en su edad me enamore simplemente paso y como suelen decir en el corazón no se manda y yo no puedo mandar al mio si no Stefan ya no estaría en mi corazón. Stefan no mencionó nada más, Nico me cargó y me llevó hasta la barra sentía la mirada de Stefan tras nosotros pero no le di importancia. Mi amigo pidió un poco de hielo al barman y me coloco sobre el tobillo, el dolor bajaba poco a poco, le pedí que siguiera divirtiéndose pero se negó. Momentos después me dejo sola dijo que iría por Melissa. En cuanto el se fue pedí un cóctel, necesitaba un trago mas o muchos, de repente senti que alguien se acerco y tomo asiento al lado mio. —¿Qué hace sola una chica tan hermosa?- preguntó el hombre a mi lado- ¿Te molesta si te acompaño?- pregunta en tono seductor, volteo a verlo ¡Vaya! Que chico mas guapo, tiene unos hermosos ojos oscuros y su cabello oscuro también y su sonrisa ¡uff! Pero mis tontos ojos de enamorada no me permiten verlo más guapo que Stefan. —No claro que no -le respondí y él ensanchó su sonrisa. —¿Cómo te llamas? -pregunto -Claro si se puede saber- menciona. —Me llamo Alessia y tú ¿Cómo te llamas?- pregunte con una sonrisa. —Un gusto Alessia, un hermoso nombre por cierto, tan hermoso como tu- dijo haciéndome sonreír -Yo soy Henry. —Gracias, un gusto conocerte Henry -le dije con una sonrisa. Henry siguió a mi lado,le dije que estaba esperando a mi amigo que por cierto ya no volvió, así que proseguí hablando con Henry un poco más. Me comenta que se ha mudado hace poco y otras cosas más. —Me gustan mucho tus ojos Alessia- menciona sin dejar de observarme, su mano acaricia mi mejilla y lleva un mechón de mi cabello detrás de mi oreja, su toque se siente frío, no era cálido como las manos de Stefan, me sonríe y me gusta su sonrisa, si fuera otro tipo de chica ya habría caído ante sus encantos, el es un chico con el que sin duda perdería mi virginidad pero no es a quien yo quiero, aunque dudo que pueda entregarla a Stefan, eso es algo que he atesorado, llevo años soñando con el. Henry se acerca más a mi, sus labios rozan los míos, me tenso ante su cercanía ¿Debería aceptar que me bese? Si no puedo estar con Stefan y ya le he confesado lo que siento, creo que debería empezar a ver hacia otros horizontes, eso es lo que diría Melissa. Siento los labios de Henry sobre los míos, pero no puedo corresponder a su beso y cuanto tengo pensado hacerlo, se aleja de mí, bueno mejor dicho alguien lo alejó de mí, levanto mi vista y veo a Stefan furioso. —¿Qué te pasa? -le pregunto con molestia. —Deja de hacer esto Alessia ya se que eres una mujer, solo es que yo no lo quiero ver así -confiesa, con un poco de dificultad me pongo de pie, ignoró las palabras de Stefan y me acerco a Henry. —¿Estás bien? -le pregunto con preocupación. —Si no te preocupes hermosa -respondió él, le sonrió y me volteo hacia Stefan. —Yo no estoy haciendo nada Stefan y si así fuera yo soy libre para hacer lo que quiera- le dije con tono firme, veo como sus ojos verdes se hacen de un verde más oscuro. —No mientas haces esto solo para demostrarme que no eres una chiquilla, basta con eso- me pide entre dientes. —Eres un idiota- es lo único que le digo. —Nos vamos ahora‐ ordena. —No eres nadie para darme órdenes- rebato molesta. —Tú hermano me dijo que cuidara de ti y lo haré, ya es muy tarde y estás ebria, no quiero que Lex me culpe cuando te pase algo. —Vete, me iré con Nico y se cuidarme sola- observó a mi lado a Henry quien nos observa sin decir nada. —Ese idiota te dejo sola hace mucho- menciona molesto. —No me iré- mencione desafiante, él sonríe y esa sonrisa no me gusta. Sin esperarlo se agacha y coloca su brazo alrededor de mis muslos y me sube sobre su hombro como si de una muñeca de trapo se tratara, golpeó su espalda. —¡¡Bajame idiota!! ¿Qué te has creído?- reclamo sin dejar de golpear su espalda. —No lo haré, tú me diste este derecho Mariposa- Veo que Henry se acerca.- no te acerques imbécil- le advierte Stefan. Me saca de la discoteca llevándome sobre su hombro y me sube a su auto, en el asiento de copiloto y rápidamente sube el y coloca el seguro a la puesta, como si yo pudiera correr con este maldito dolor de tobillo. Cruce los brazos sobre mis pechos molesta, veo como él dirige su mirada a mis pechos. —¿Te gusta lo que ves?- pregunto coqueta. —¡Maldición Alessia! No se por que hiciste eso- comenta, mientras pasa sus manos sobre su cabello sin saber qué hacer. —¿Hacer que?- pregunto confundida por su actitud. —¿Por qué te atreviste a besarme?- pregunta. —Lo sabes muy bien- respondí. De repente siento que está cerca, muy cerca de mí, su aliento choca contra mi cuello, mi piel se eriza, lo he abrazado en muchas ocasiones, pero el alcohol me hace ser un poco más atrevida y su cercanía me está matando. —Mariposa... -musita -nada puede pasar, pero no dejas mi mente desde ese beso- confiesa, giro mi rostro quedando frente a frente, él acuna mi rostro entre sus manos y me besa, con deseo, mucho deseo, él succiona mi labio y deja un pequeño mordisco, su lengua se introduce en mi boca queriendo explorar todo de mi, aprieto mis piernas sintiendo como mi centro palpita en reacción a este beso tan caliente. Stefan me toma por la cintura, inclina su asiento hacia atrás y me sube sobre su regazo. Él acaricia mi espalda. —Alessia- susurra sobre mis labios, sus besos bajaron a mi cuello, baja dejando pequeñas mordidas sobre mi clavícula- ¡Maledizione!- murmura sin dejar de besarme- ¿Perché mi hai dato un assaggio dei tuoi baci? (¿Por qué me diste una probadita de tus besos?).- murmura en italiano, gimo con cada uno de sus besos, no se si él está ebrio, pero sus besos me matan, estoy perdiendo la cabeza. —Mi hai fatto impazzire con un bacio (Me volviste loco con un beso)- murmura de nuevo y vuelve a atacar mis labios, quiero más de él, muevo mi cintura de adelante hacia atrás, siento su dureza rozar con mi v****a, estoy perdida, completamente perdida....
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD