Junto con Layla y Ryan habían llegado las damas y padrinos de honor, entre ellos estaba Glen quien lo primero que hizo fue asegurarse que la mujer que le estaba quitando el sueño estuviese allí. Decidido a llevar a cabo su plan para tener a Isabella para él, logró hacer entrar a un experto en mecánica al cual le había pagado (y muy bien) para que lo ayudara. _ Aquel es el auto que quiero que quiero que averíes _ dijo señalando al Mercedes color gris que era de Isabella _ necesito que parezca algo sutil, pero el auto no puede salir de este lugar, ¿Entendido? _ ordenó seriamente. _ Como usted ordene señor, quédese tranquilo este auto hoy dejará de funcionar _ le dijo el hombre sonriendo _ escabullándose sigilosamente por el estacionamiento. Glen sonrió con satisfacción, la primera part

