Isabella tenía veintisiete años, recién cumplidos. ¿Era muy joven para tener un hijo de doce años? Si, lo era. Cada vez que la veían junto a su hijo, pensaban que era su hermano menor. Había sido madre a los quince años, el padre de Alex en ese momento tenía diecisiete, así que fueron los padres de ambos quienes decidieron que hacer: Elsie y Henry optaron por ayudar a su hija y hacerse cargo del niño y los padres del otro, directamente alegaron que su hijo era demasiado joven para convertirse en padre, así que apenas cumplió dieciocho lo mandaron al extranjero a estudiar. Nada nuevo, a diario suceden esas historias, Isabella pasó a la nómina de las madres solteras que deciden tener a sus hijos, estudiar y trabajar. El día en el que vio la carita de su pequeño Alex, supo lo que era el a

