Diego murmura: "Te quiero", y me siento feliz. Pronto veo un bonito anillo sencillo en vez de uno de dos. Lo acaricio con cuidado y sonrío. Digo: "Es muy bonito y sencillo." Diego me conoce bien y dice: "Sé que te gustaría algo así." Pregunto tímidamente: "¿Podemos conocer la casa?" Diego asiente y comenta: "Claro que sí." Nos vamos corriendo sin importar dejar nuestros deberes atrás. No hace falta mucho tiempo hasta que llegamos. La casa es preciosa y grande, con colores que me sorprenden. Hay flores en el jardín, y aunque parece un poco pequeña, no importa. Cuando ingresamos, encuentro un... Exploramos la casa con un gran living comedor, que también alberga la cocina en un espacio amplio. Seguimos avanzando por un pasillo que conduce a dos habitaciones, una para el bebé y otra para

