Cap. 24: Oficializar la relación.

1106 Words
Cap. 24: Oficializar la relación. Rodrigo y Renata necesitaban oficializar lo más rápido posible su relación. Por parte de Renata, sólo debían informar su convivencia a su familia; pero Rodrigo tenía que informar a toda su familia y recibir la aprobación del patriarca de la familia, aunque para Rodrigo solo importaba la opinión de su abuelo Eduardo. En el pequeño departamento de la joven organizaban lo que llevarían a la casa del CEO, pues para la asistente social debían ser una pareja constituida o no pasarían la inspección. Una caja llamó la atención del joven, tenía curiosidad por lo que encontraría, la abrió y su corazón se rompió. Era la ecografía de ese niño que no había nacido junto a muchas cartas y fotos de ella con Noah. En las fotos se podía ver ese amor tan puro que ella le profesaba y que, por la postura del chico, era solo de parte de ella; pero ella lo guardaba como su gran tesoro. La cerró antes de que notara su intromisión y le preguntó: "¿Esta caja tiene algo importante? ¿O solo la dejamos?" Ella no supo qué responder, quedó en blanco. Él le dio una sonrisa cariñosa: "La llevamos y luego tú decides qué hacer con ella." No quería poner presión, aceptó darle una oportunidad y con eso le alcanzaba por el momento. Al llegar a la casa se dieron cuenta de que debían darle un toque más hogareño. - ¿Esto parece una cueva de hombres? - expresó Renata, ya había pasado una noche en el lugar, pero su cabeza no se había fijado en los detalles del lugar; ahora que se encontraba emocionada por ser la mamá de Milo y tal vez podría tener una relación romántica sin dramas. - Está exactamente igual a cuando llegué del extranjero, casi nunca estoy aquí, si quieres redecorar no tengo problema, o si quieres que nos mudemos tampoco sería problema - no era para demostrar su poder económico, solo quería hacerla feliz. Ella negó con la cabeza. -Creo que esto es más que suficiente, tenemos el espacio suficiente para los tres, solo que para ti será un poco incómodo, estás acostumbrado a tener tu espacio. Pero prometo que no te molestaremos, ni te darás cuenta que estamos aquí - con algo de vergüenza, en el fondo creía que cuando se aburra de jugar a la casita los abandonaría. - No seas cruel, quiero que seamos una verdadera familia, solo déjate querer un poquito, te amo hace tantos años y nunca me diste una oportunidad. No pudo resistir, le dio un beso tierno y constante, no fue como los anteriores robados. Renata respondió a su beso, era cariñoso y delicado, en comparación con Noah que era agresivo y brusco. Rodrigo la cuidaba con cada caricia; tuvo que pasar por tanto para descubrir cómo era realmente el amor. El beso aumentó la intensidad y la pasión, ambos ardían, pero Renata se distanció: "No estoy preparada para estar con otra persona aún". Rodrigo le gustaba demasiado, pero, aunque ella no lo quería aceptar, tenía una dependencia afectiva tóxica con Noah. Ella sentía que su cuerpo solo le pertenecía a él. Ella tenía valores religiosos muy arraigados. Para su familia, Noah nunca existió, solo Rodrigo, por lo que todo era muy complejo en su psiquis perturbada por años de acoso. Rodrigo solo acarició el rostro: "Entiendo, no te preocupes, sin presiones". Quería mantenerse sereno, pero necesitaba una ducha de agua fría para evitar que se sintiera incómoda con su reacción corporal. La invitó a salir de compras y de paso, a almorzar con su abuelo. Cuanto antes formalizara su relación con Renata, más fácil sería mantener a Noah alejado. Eduardo tenía una reunión pactada con Antonio, pero su nieto no le dio demasiadas explicaciones sobre el asunto a tratar; supuso que era algo de trabajo. Últimamente le había devuelto todas las responsabilidades y eso le molestaba demasiado. Cuando le cedió el lugar, fue para poder disfrutar de su jubilación. Como era habitual en los mayores, llegaron antes. Antonio últimamente estaba de mal genio y Eduardo se encontraba demasiado malhumorado por culpa de Rodrigo. Antonio: - ¿Qué te tiene tan enojado? ¿Tienes problemas con tu nuevo socio Sosa? Si quieres, puedo ayudarte con eso. - Odiaba que tuviera negocios con su enemigo. Eduardo: - Ese mocoso solo me habla por trabajo. Estoy seguro de que anda en algo, me preocupa. - La relación entre ellos era de confianza absoluta. - ¿Sabes algo de Renata? - Antonio: - Solo que tu nuevo socio la contrató. [mientras fruncía el ceño] Tu nieto es pésima influencia, sería mejor alguien como Noah para ella, ellos ya fueron novios. - ignorante de la tortura de la joven. Eduardo: - Antonio, ¿por qué te cae tan mal mi Rodrigo? ¿Por qué está intentando conquistarla? - Antonio no siguió la conversación; esa actitud tan simplista y relajada sobre las relaciones y la vida le hacía hervir la sangre. Rodrigo llegó junto a Renata radiante, ella tenía un brillo en los ojos que nunca le vieron, el joven al ver que Antonio Méndez se encontraba en el lugar la tomo de la cintura de forma posesiva. No le gustaba la idea de que otro hombre esté tan cerca, los magnates muchas veces acosaban a jovencitas como Renata. Ella se sintió algo intimidada, pero al verla, el semblante de los dos ancianos cambió. Eduardo: - Rodrigo, Renata, ¡qué bueno verlos juntos! - le mejoró el día al ver el rostro desencajado de su viejo amigo. Antonio saludó de forma cortés, pero no le gustaba la cercanía de su nieta con ese chico tan desobediente de las reglas sociales. Comenzaron el almuerzo de forma algo tensa, pero Eduardo de forma relajada preguntó: "Ustedes, ¿están saliendo? Renata, eres la primera chica que me presenta". Estaba demasiado interesado para perder el tiempo. Renata tenía las mejillas sonrojadas sin atreverse a contestar, pero Rodrigo, con orgullo en sus ojos y en la voz, dijo: "Sí, abuelo, somos novios y tendremos un bebé". Los dos hombres se ahogaron con su comida, no esperaban que fueran tan serios y que ya estuvieran esperando un hijo. Renata lo regañó, pero Rodrigo disfrutaba el mal momento de esos hombres, mientras la pobre chica trataba de evitar que se infartaran. "Sr. Ibáñez, explíquese". Cada vez que lo llamaba así significaba que estaba enojada, por lo que no siguió molestándolos. "Estamos iniciando una relación seria y presentamos los trámites de adopción de nuestro bebé". Eduardo estaba maravillado, mientras Antonio pensaba que era una completa locura; definitivamente se opondría a su relación.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD