Cap. 16: Cenicienta, Byteboss y Ratoncita.
Noah no pudo emitir sonido después de semejante afirmación, fue manipulado para destruir a la única persona que lo quiso por quien era. Ese día se juró que lograría que paguen por cada una de las ofensas que le propinaron a Renata.
Mientras su nieto era poseído por un deseo de venganza, Rogelio era más pragmático. Tenían muy poca información y el tiempo en su contra; ya esto era más que un romance adolescente que terminó mal, ¡era un crimen contra la heredera de los Méndez! lo mejor sería que Noah se calmé mientras trataba de resolver este desastre.
Con un gesto le indicó al asistente de Noah que salieran - desde ahora vas a reportar todo lo que descubras conmigo, quiero conocer a quienes están detrás del acoso y busca la forma de que no quedé rastro de ese maldito video-
Ángela pidió que la dejen en la zona más cosmopolita de la ciudad, en otras circunstancias le hubiera marcado a su abuela para quedarse en la casa de Alfredo, para que el chófer pueda comentar con la servidumbre de la vida llena de lujos que ostentaba; siempre es bueno que los rumores se mantengan en el inconsciente del proletariado, pero para su mala suerte ese viejo volvió y arruinó sus planes.
Para llegar al departamento que compartía con su madre en una zona menos favorecida de la ciudad, debería tomar un Uber, pero al ver el saldo en su homebanking descartó la idea, llamó a su madre y le exigió que le transfiriera para poder regresar; pero la voz burlona de su madre la regresó a la realidad: "Princesa caída, regresa en colectivo y es hora de que empieces a traer dinero, si quieres vivir en mi casa". Comenzó a despotricar, pero su madre colgó el teléfono sin dudarlo; para su suerte no era hora pico y pudo evitar ser una sardina. Los pasajeros la miraban con intriga, su atuendo no era de un usuario de transporte público; se encontraba sofocada por los aromas que los cuerpos de los pasajeros desprendían, el roce constante sumado a la falta de ventilación le daba la sensación de que tendría un ataque de pánico.
Unas lágrimas recorrieron su rostro, su mala fortuna no era el resultado de sus malas decisiones de carrera o de fingir ser una heredera para intentar enamorar a un millonario que complaciera sus caprichos; sus problemas se llamaban Renata López.
Esa tonta se había mantenido en una alcantarilla durante años, pero ahora que decidió volver a asomar la cabeza, era necesario que le recuerde cuál era su lugar en el mundo. Al bajar del colectivo caminó apresuradamente al departamento de su madre, el lugar no estaba mal, pero no era digno de ella. Al ingresar la sala se encontraba en completo desastre con botellas y cajas de comida rápida, su madre dormía en el sofá, la miro con disgustó y fue a encerrarse a la habitación.
El odio que la carcomía hizo que busque ese pequeño celular que mantenía escondido, el precio que debería pagar era alto, pero no le importaba con tal de destruirla nuevamente - hola mi ByteBoss, necesito que uses la opción nuclear. - sus manos temblaban, pero la respuesta no tardó en llegar - ratoncita, todo depende de cuanto estes dispuesta a dar-. Ángela apretó los puños y escribió con preocupación - estoy con problemas de flujo de caja, podrías hacerlo y en un par de días te doy el dinero. - del otro lado aparecieron tres puntos y luego desaparecieron, pasaron cuatro horas y su respuesta llegó – motívame. - esa palabra era completamente asquerosa para ella, pero cuando no tenía dinero era la única forma de complacerlo. Se levantó de su cama y fue a su armario, un disfraz de sirvienta sumisa la esperaba; encendió su webcam y comenzó su humillante transmisión. Al pasar unos veinte minutos la persona al otro lado se desconectó, devolviéndole el aliento y dibujando una sonrisa al ver su pantalla - ratoncita, tienes tres días para conseguir el dinero, hoy comenzaré a jugar con mi cenicienta-.
ByteBoss ni siquiera se tomó el trabajo de mirar la transmisión de Ángela, su objetivo era conseguir material para su seguridad, no le fascinaba la idea de volver a molestar a la pobre Renata; pero con tal de lograr sus objetivos lo haría sin dudar.
Descontracturo sus dedos y comenzó su labor, la metodología era simple un mensaje aislado, luego llamadas y finalizaba con captura de su video íntimo. En un par de días ella dejaría de estudiar, cambiaría su trabajo y se volvería aislar. -cenicienta, sigues sin obedecer, ¿que haré contigo? - adjuntando una foto de ella junto a Noah el día que paso la noche en su casa. ByteBoss regresó y solo eso sería suficiente para volverla nuevamente paranoica.
Rodrigo llevó a Renata a su departamento, tenía un corte en la muñeca que se lo realizó al entrar por la ventana. Con cuidado volvió a curar la herida, no era profunda, pero si fuera por Rodrigo la dejaría internada hasta que sane por completo. - déjame llevarte al hospital o una clínica- con un tono enojado, ella le quiso quitar importancia y usó su humor n***o para quitarle esa idea, -mi papá es amigo de toda la comunidad médica de la ciudad ¿cómo le explicaremos mi intento de...? - tratando de que le quite drama a ese corte superficial. La mirada molesta del CEO se intensifico - no hagas bromas con eso. - dijo mientras la sostenía de los hombros. - mañana no irás a trabajar, ahora ve a prepararte para dormir mientras preparo algo para comer-. Renata no entendía la situación y pensó que debía aclarar las cosas entre ellos - Rodrigo creo que debemos aclarar nuestra relación, no eres mi novio y no puedes tomar decisiones sobre mí. - desde su extraño noviazgo con Noah nunca salió con nadie y aunque ella ya estaba confundiendo sus sentimientos con Rodrigo, no tenía pensado caer nuevamente en el juego de un ricachón; Noah fue demasiado para ella.
El teléfono vibró y Renata con solo leer la primera palabra lo supo; todo volvería a cinco años atrás. Intentó parecer tranquila pero sus manos temblaron y no pudo sostener su celular, dejándolo caer al piso. Rodrigo fingía no haber visto nada, pero ahora entendía muchas cosas - Rena, pasemos la noche en mi casa ¿te parece? hablaré con tu jefe para que te dé un par de días de vacaciones, quiero llevar a la abuela y a Milo a conocer una de las casas de campo de mi familia en el interior del país. Además, me gustaría que tu padre descanse un poco y, como no tengo compañero de pesca capas me acompaña-. Fue un plan improvisado una huida al campo, pero el ambiente tranquilo y la poca señal telefónica le daría algo de paz. - creo que tendré que aceptar, pero solo por mi familia- con la mirada algo aliviada, Rodrigo era alguien importante y poderoso, si eran reales sus sentimientos la cuidaría de ese acosador. - Listo, déjame hacer unas llamadas para conseguirles vacaciones a todos-.