Capítulo 19. Una vez que deje a Dimitri, volví al camino rumbo a mi casa y cuando estoy a nada de llegar… freno el auto y me digo: -No quiero estar en casa, no con mi mamá preguntando pendejadas. Giro en U y me dirijo a casa de Andrea. Busco mi bolso de mano y saco mi celular para llamar a mi amiga, lo encuentro apagado, seguro que se le agoto la batería; hago caso omiso total, en su casa siempre dejo ropa para momentos de arranques de locura como éste, el caso es que quiero desahogarme y ¿con quién mejor que con mi amiga? Al llegar parqueo, me bajo del auto y voy directo a tocar la puerta en casa de Andrea… un toque,… dos toques,… y al tercero,… -¡Hola Victoria tiempo sin verte! –Me saluda la Sra. Capellino, la vecina

