Capitulo 6.

1574 Words
Charlotte: Caminaba de un lado a otro en mi departamento, tuve que huir de ese lugar como una cobarde, no estaba en condiciones de hablarle a Morgan,no lo estaba. Verlo de nuevo después de muchos años me afectó demasiado, tanto que me sentí nerviosa y asustada. —Charlie, deja de caminar que me mareas... Desde que salimos del club has estado demasiado extraña. Mire a Larry y el me miro con una ceja alzada, me conoce y sabe que me sucede algo. —Lo vi Larry. —¿A quien? —me preguntó frunciendo el ceño. —A Morgan, estaba en el club y me defendió de un idiota que se estaba propasando conmigo —me senté sen mi sofá— apareció después de muchos años. Larry y yo nos conocemos perfectamente y el sabe sobre mis antiguas relaciones, los conoció a los tres. Odio a los tres porque me vio estar rota por ellos. —No puedo creerlo —negó— apareció el idiota lo que no entiendo ¿que hacía en un club como ése? Tengo entendido que el bastado de su padre es el gobernador, ese hombre cuida demasiado de su figura e imagen pública. —No lo se y no me interesa Larry, primero Lucian y ahora Morgan —reí sin gracia— definitivamente el mundo me odia. —No digas tonterías hermanita —me abrazó— no pienses en eso ahora, si aparece de nuevo como lo hizo Lucian, mandalo a la mierda, esos dos te hicieron daño, no dejes que lo hagan de nuevo. Larry tiene razón, no puedo permitir que se acerquen, yo ya no soy la Charlotte que conocieron hace años, ahora soy distinta y no me dejo pisotear de nadie. Morgan estaba cambiado, si cabello estaba corto y tenia una mirada oscura, lo odie tanto cuando me dejó en ese restaurante, quería decirle que si podíamos vivir juntos o irnos del país lejos de su padre pero no, fue un cobarde que decidió quedarse al lado de ese viejo asqueroso y por si fuera poco, dejarme por otra mujer, el amor que supuestamente me tenía, era falso. Ese señor en dos ocasiones se apareció adentro de mi antiguo departamento, me daba miedo y asco a la vez, me pedía que fuese su amante a cambio de darme el mundo y todo los lujos que quisiera, fueron los momentos más incómodos de mi vida pero agradezco en ese momento haber sido valiente y correrlo de mi vida, quería denunciarlo por acoso pero no podía, para ese entonces era alcalde y tenía influencias, podía hacerme la vida cuadritos en un santiamén. Por meses me la pase buscando trabajo pero nadie me contrataba por ser "Una cualquiera" una ladrona e interesada, nadie en esta ciudad se atrevía a darme trabajo, por eso es que abrí mi departamento de diseños para el hogar, empresas y demás, trabaje como mesera por dos años y por. Supuesto que Larry me ayudó a abrirlo, el viejo más nunca me molestó y le agradecí a la vida por eso. Ahora aparece Morgan y me da miedo que su padre quiera arremeter contra mi de nuevo, pero si lo vuelve a hacer, esta vez estaré preparada para todo. (...) Hoy era sábado y no trabajaba, amaba los fines de semana donde podía descansar de tanta rutina, cuando es sábado siempre me relajo para buscar inspiración y crear nuevos diseños, aunque estudié administración de empresas, descubrí mi otro talento que era diseñar, aunque no me gradué puedo ejercerlo sin problema. Me gustaba diseñar y crear, algo que me llena el alma poder plasmar mis ideas en una decoración de un comedor, habitación o sala, hacer eso me hacia sentir bien. Estudié administración porque mi padre literalmente me obligó a hacerlo, ya que siempre quiso que manejara su empresa pero teniendo esposo, algo muy estúpido a a decir verdad, quise dejar la carrera pero decidí que no, porque siempre soñé con tener un local que fuese mio y quien mejor que yo misma para poder administrarlo. Fue una carrera dura pero lo había logrado con ayuda de Larry, desde que salimos de casa, hemos sido el y yo hasta que conoció a William y se enamoraron, no iba a interferir en la relación de mi hermano, estaba contenta por el y que de verdad haya encontrado el amor. Hoy iría a la exposición de arte de Jonah, mi artista plástico favorito, desde que lo conocí ha sido mi inspiración para crear mis diseños, el es un gran artista, lo he visto dos veces en mi vida, tiene esa larga barba y cabello, viste como hippie, algo con lo que no me llevo, pero amo su arte, es espléndido. Coloque mi saco encima y recogí mi cabello, tomé mi bolso y mis llaves, no sin antes despedirme de mi bebe quien dormía plácidamente sobre el suelo, no lo entendía, tenía su cama y dormía en el suelo, a veces conmigo o encima de algo, todo menos en su cama. Sali de mi departamento rumbo al estacionamiento. Hoy Fenn no trabajaba y su reemplazo estaba de guardia, nada que ver con Fenn, es un hombre gordo y feo que siempre tiene cara de pocos amigos, subí a mi auto y maneje rumbo a la galería en el centro de San Francisco, Marie iba a esperarme allá. Poco después estacione mi auto y baje pata entrar a la galería, cuando lo hice había mucha gente, Jonah era popular en la cuidad, por supuesto que iba a haber muchas personas. Camine por toda la galería mirando sus obras, era fascinante el arte en cerámica, de las texturas de cada pieza, mi atención se fue a un jarrón de lirios, parecía tallado a mano, quería tocarlo pero no podía, amaba los lirios, era mi flor favorita y este jarrón era una belleza sin duda. —Te verías hermoso en mi sala —le hablé al jarrón como si me fuese a responder. Las personas se empezaron a mover hacia una especie de tarima, ahí se iba a presentar Jonah para hablar sobre su nueva colección de jarrones y pinturas. Busqué a Marie por todos lados pero no la encontré, seguramente no vino, quizá por flojera o porque se quedo dormida, o esta cociendo con Patrick, una de esas tres es la razón, pero hubiese sido lindo aunque sea un mensaje. Un hombre se subió a la tarima con un micrófono. —Buenas tardes damas y caballeros, mi nombre es Joe y seré su anfitrión por este momento —sonrió— es un honor para mi estar presente en esta hermosa exposición, donde se representa lo delicado y armonioso que es el trabajo de los jarrones de arcilla y tallados a mano, espero que disfruten de la exposición —todos aplaudieron— para mi es un gran honor presentarles a éste increíble artista quien ha trabajado por años para forjar su propio camino y darle vida a sus hermosas obras de arte, con ustedes mi amigo y colega Jonah. Todos aplaudieron y yo lo hice con efusividad, iba a ver a mi artista favorito. Deje de aplaudir cuando a la tarima se subió el, Jonathan. —Me tienes que estar jodiendo —susurre sorprendida. Jonathan Littman ¿era... Era el? ¿Siempre fue el? Dios mio, esto no puede ser posible, las dos veces que lo vi, no estaba así, ahora esta... Sin barba, cabello corto y vestía muy elegante, no era el artista Hippie y desaliñado de hace años, no puede ser. —Gracias Joe —sonrió— bienvenidos sean todos a mi exposición, para muchos se que les sorprende mi cambio —rió— pero si les soy sincero, este cambio es para futuros proyectos, he cambiado físicamente pero mi arte sigue siendo el mismo, agradezco a todos por venir y espero que disfruten el arte que he hecho por estos meses... Dejé de escucharlo, estaba perdida en sus movimientos de un lado a otro, de como su camisa estaba arremangada a los codos, como su pantalón se ceñía a su cuerpo y de lo elegante que estaba. Estaba estupefacta, lo he visto dos veces en otras exposiciones, jamás tuvimos contacto o hablamos, estaba impresionada del enorme cambio. Dios mio, esto es una locura, ahora estaban mis ex en la ciudad, no... Tengo que calmarme, hay una muy poca posibilidad de que los tres se encuentren, ya no tienen nada que hacer conmigo, nada. El se bajó de la tarima y las personas empezaron a acercarse a él, esta es mi oportunidad para salir corriendo y que no me vea. —Charlotte. Me detuve en seco cuando escuché su voz llamarme, cerré los ojos con fuerza y apreté mi bolso en mis manos, joder estoy perdida. —Se que eres tu amor, sabia que no estaba loco. Voltee y lo mire, estaba sonriendo ampliamente, parecía feliz. —Hola Jonathan.. Se acerco un poco a mi. —Charlotte —seguía sonriendo— estás... Muy cambiada. —Tu igual.. Digo, no nos veíamos desde que tenía dieciocho años. Me alegra que te haya ido bien. Dejó de sonreír y su rostro se torno un poco triste. Cuando pensé que mi día no podía estar peor, al lado de Jonathan se posó Fenn, el guardia de seguridad de mi edificio junto con su esposa. —Hijo.. Tenemos que irnos —me miro— ¿Señorita Charlotte? ¡Joder! ¡Fenn es su padre!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD