Capítulo 2.

1806 Words
Charlotte: Terminé de arreglarme para la junta de hoy junto con Marie, mi mejor amiga y socia. Marie es una chica bastante alegre e inteligente, la amo y ella es la que ha estado a mi lado desde que salí de casa. —Jefa, ya todo está listo para la junta. —Gracias Jasper —le sonreí. Jasper es mi asistente, es de mis mejores trabajadores ha estado trabajando para mi por cinco años. Mi empresa no era tan grande, pero era una de las más polulares del estado, aquí han venido gapersonas importantes para buscar las mejores decoraciones para sus casas y oficinas. Hoy tendría una reunión con un hombre que vino a pedir un presupuesto para su casa y oficina, hace tiempo no trabajábamos en oficinas así que será un reto volver a hacerlo. Me gustaba el sonido de mis tacones resonando por mi empresa, ver a mis trabajadores escoger minusiosamente las telas y los acabados para los catálogos de este nuevo año. Entre a mi pequeña sala de juntas donde estaban tres personas esperando, dos mujeres y un hombre, pero mi mundo se detuvo un segundo cuando vi a Lucian sentado en una de las sillas. Al verme abrió los ojos un tanto sorprendido y se puso pálido. Yo debía estar igual, hacía ya casi cuatro años que no lo veía. Había cambiado demasiado, su cabello estaba largo, es extraño a el jamás le gustó el cabello largo, lo odiaba. Si traje carisimo color n***o y su rolex en la muñeca junto al anillo matrimonio. Se había casado, jamás quiso hacerlo conmigo, decía que odiaba el matrimonio. —Buenas tardes damas, caballero –di un asentamiento— bienvenidos a Charlotte's Desing. Sonreí y me senté en la cabeza de la mesa, justo al frente de Lucian, me acomodé mi saco y Jasper puso mi libreta y se sento a mi lado para empezar a anotar. —Buenas tardes señorita Evans, me llamo Romina Palermo, soy la persona que va a contratar sus servicios —sonrió feliz—, debo decir que amo sus diseños y la forma tan única de hacer las decoraciones. —Me alegra saberlo señorita... Ese es mi trabajo hacer todo tal cual el cliente lo quiere, ahora dígame ¿que es lo que busca? —Sinceramente algo innovador y actual pero con un toque Vintage —asentí y empecé a anotar—, soy amante del dorado y desearía tenerlo en mi sala. Es la primera vez que alguien me dice eso. —Suena bien, mi asistente a continuación —le hice una señal a Jasper— le va a enseñar nuestro catálogo ahí obtiene todo lo que usted necesita, véalo con calma para que yo misma le haga los diseños que desea. Por un momento vi la mandíbula de Lucian apretada, hacia eso cuando algo no le gustaba. —Amor ¿que opinas? —ella le enseñó el catálogo—siento que queda más el azul cielo en la sala que el gris que querías. —Para mi esta bien Romina. Se escuchaba más varonil que hace años. El parecía un poco fastidiado cuando hablaba, la otra mujer lo que hacía era anotar lo que su esposa decía. Después de ratos de crisis existenciales con esta mujer, porque es la más complicada del mundo, no se decidía por nada y yo sinceramente estaba perdiendo mi tiempo, me excuse para ir a mi oficina para tomarme una aspirina, la cabeza estaba doliendome, como siempre Jasper me ayudaba con eso. Busque en mi escritorio la puta aspirina y no la encontraba, cuando lo hice me gire encontrándome con Lucian. —¿Que haces en mi oficina? —lo mire molesto. —Charlotte, estas hermosa... Tan hermosa como hace años. —Si, si claro... Ahora largate antes de que llame a seguridad. Camine hasta la mesa y me serví un vaso con agua para tratarme la pastilla, ya queria irme a mi casa y eso que solo llevaba medio día de trabajo. —Charlotte cariño, tenemos que hablar. —No me llames así Lucian y no tengo absolutamente nada que hablar contigo, ya lo dejaste claro hace mucho tiempo, ahora largate. —No me voy a ir —se acerco a mi—, ahora que te veo, no voy a dejarte escapar cariño. —Deja de decir tonterías ¿quieres? Tú estás ca-sa-do y deberías respetar a la que es tu esposa. Se descolocó un poco y retrocedió. —Charlotte cariño... No puedo dejarte ir, eres mía y lo sabes. —Me reí— Ya basta de decir idioteces Lucian, fuiste un hijo de puta conmigo ¿lo olvidaste? Te burlaste de mi y mis sentimientos... Me botaste cuando ya no me necesitaste, ahora quiero que te largues... Deje de amarte hace años y quiero que lo entiendas ahora. Negó varias veces no me dio tiempo de reaccionar cuando me tomó de la cintura y me pego a el de forma brusca. —Pues ¿que crees cariño? Soy un hombre que no se rinde tan fácil y lo sabes —hablo cerca de mis labios—, siempre fuiste mía... Siempre fui tu señor y si tengo que arrastrarme cual perro por ti, lo haré porque voy a recuperarte. Sus palabras no hicieron nada en mi, ya no, el esperaba que cayera ante sus palabras pero como vio que no me inmute ni reaccioné ante su advertencia me soltó y retrocedió un poco. —Vete Lucian, tu esposa te espera... Me senté en mi escritorio a trabajar, el se quedo de pie mirándome un poco sorprendido. ¿Que esperaba? ¿Que las bragas se me bajaran y le abriera las piernas? Pues no, yo tengo dignidad y respeto por mi misma. Lo vi salir de mi oficina y me dispuse a trabajar, su presencia no me afectaba en lo absoluto, ya no. Pase un año llorando por el, pero luego decidí que ya no más, que ya dejaría de ser la Charlotte de la que ellos se burlaron y dejaron con el corazón roto, ya no lloraba por ningún hombre, tampoco me humillaba ante nadie, ya no más.  Estaba terminando de recoger mis cosas para irme a casa, ya era hora de cerrar. Estaba agotada, la esposa de Lucian pidió demasiadas cosas para esta misma semana, no pensaba que sería tanto así que me estoy encargando de la decoración de su casa y de Lucian. No quería saber sobre su vida privada así que me limite a hacer mi trabajo solamente. —Aquí esta mi chica —Marie entro a mi oficina sonriente— necesito que me cuentes todo con lujo de detalles. —¿De qué? —me reí. —Ay no te hagas la que no sabes Charlie, vi a Lucian Coleman aquí... O sea apareció después de casi cuatro años. —Ah, eso... Pues no lo sé, la que contrató nuestros servicios fue su esposa —le reste importancia—, en un semana tengo que decorarle la casa y el despacho de el. —Increíble... Trabajarás para tu ex— ¿Como te sientes con eso? —Normal —reí—, ya deje eso atrás... Solo es trabajo, además de que eso me traerá buenos ingresos —guarde unos papeles—, Lucian esta podrido en dinero y no le importó lo que gastara su esposa en decoración, total, eso a mi me beneficia mucho. —¿Y que sentiste al verlo? —Nada, no sentí nada... —Bueno, mejor cambiemos de tema —asentí— en dos semanas habrá un evento, una exposición de arte... Me invitaron y me dieron una entrada extra ¿te animas? Eso si me emocionaba, me encantaba el arte y la poesía, algo que van de la mano perfectamente para mi, Jonathan me hizo amar el arte, la única cosa que le agradezco. —Claro que me animo, sabes que amo las exposiciones de arte —asintió— ¿quien es el artista? —Se llama Jonah, es de Alemania, al parecer hará una exposición de arte aquí en la ciudad para promocionar su trabajo. —¿Jonah? —asintió— yo tengo una réplica de su cuadro sobre la tristeza —dije emocionada— es uno de mis artistas favoritos... Que genial que lo vaya a conocer en persona. —Genial entonces —sonrió— ¿ya te vas? —Si, ya termine todo aquí ¿cierras tu o yo? —Yo cierro —sonrió— Patrick vendrá por mi en un rato. Asentí y recogí mi bolso camine hasta ella y la abrace para después besar su mejilla, salí de mi oficina directamente hasta la salida y subir a mi auto, mire mi reloj y eran las nueve de la noche, vaya que he trabajado mucho hoy. A pesar de lo duro que era mi trabajo, lo amaba porque hacía lo que me gustaba y me desenvolvia como me daba la gana. Llegue a mi edificio y estacione mi auto para subir a mi departamento, no era tan grande ni tan pequeño era lo justo para mi. Me quite los tacones sintiendo el alivio en mis piernas, deje mi bolso en el comedor junto con mi saco y las llaves, fui por un vaso de agua y ver que podía comer, en eso senti algo peludo rozar mis piernas. —Hola mi rey —lo tome en mis brazos— ¿extrañaste a mamá? ¿Tienes hambre? Baje a mi gato para buscarle la comida y colocarla en su tazón. Mi gato se llama Conni, es bastante peludo y de color blanco, esta conmigo desde que es un bebé, lo encontré en la calle cerca de mi trabajo y no dude un segundo en adoptarlo, lo lleve al veterinario y me dijeron que todo estaba bien con el, lo lleve a casa y me lo quedé, desde entonces ha sido mi compañero y mi fiel amigo. Deje a Conni comer en paz y me fui al baño para ducharme y quitarme esta enorme pesadez, me desmarquille y solté mi cabello, me metí en la regadera para que el agua cayera sobre mi cuerpo, esto era relajante para mi, vaya que si lo era.. Después de un baño, me senté en mi enorme sofá a comerme una buena ración de Ramen instantáneo, Dios mio, como amaba comer esto. Encendí la TV para ver una película de terror mientras comía. Me gustaba la vida que tenía, no tenía que lidiar con nadie más que con mi gato, me sentía bien estando sola y eso jamas cambiaría. ******************************** Buenos días mis lectorxs hermosxs ? ya vamos a empezar a actualizar poco a poco jeje espero que les guste y que le den muchísimo amor a esto.. Dejen sus comentarios y votos, quiero leerlxs ✨? By Rosslix ✨
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