FREDEK —¡Vaya, Fred! — Xander chilla emocionado —. ¡Alekséi era adorable! — bueno, debo darle crédito porque se acordó de llamarlo por su nombre esta vez —. ¿Qué edad tenía aquí? — apunta a la foto del álbum en donde aparecemos mi hermano y yo posando a la orilla del río Moscova. —Creo que tenía diecinueve, más o menos. —¿Tenías tú entonces catorce? — cuestiona curioso. —Sí, papá nos tomó esa foto a pesar de lo mucho que se quejó Alex — sonrío con nostalgia, ese fue un gran verano. —Te ves adorable — apuntando al gorro de pescador que aparece cubriendo mi cabeza —. Y Alekséi no era tan musculoso todavía. —Pero aun así era intimidante. Todavía a esa edad era perfectamente capaz de lidiar solo con un cambiaformas oso. —Cielos, ¿de verdad? — abriendo grande los ojos en asombro. —Oh

