JESS. Miro fijamente el lugar donde acababa de estacionase Líonel en por lo que parece una eternidad antes de que la voz de mi madre me haga saltar de la sorpresa. —¿Quién es el chico? — pregunta, llamando mi atención hacia donde está apoyada en la puerta de la sala mirándome. —¿Qué? — cuestiono, incapaz de evitar que la sonrisa se extienda por mis labios. —Ya sabes, el que puso eso allí— Ella señala mi boca un poco enrojecida . —El auto deportivo n***o. ¿Quién es? — —Lionel Baxter— yo suspiro. —Bueno, parece que ese Lionel Baxter realmente sabe cómo ejercer su encanto— Ella me mira con complicidad y juro que sonrió más ampliamente. —Él se tan… ni siquiera sé cómo describirlo— una risa nerviosa brota de mi pecho. Nunca he sido alguien que le oculta mucho a mi mamá . En el departamen

