Cap. 3

1198 Words
**** ... Y así, es como la vida jamás deja de sorprendernos, aunque en ocasiones las sorpresas nos lleven a reavivar emociones que creíamos simplemente superadas… by Gabriela Sauce. Al notar Martin que alguien hace un ruido al abrir la puerta de la entrada principal y solo con eso, sin voltear a verle, porque no hay otro ruido más que eso y el perro que sigue haciendo sus necesidades fisiológicas, ante el silencio que se origina sabe que es ella. Martin ≡ Hola Pecas, pensé que no saldrías nunca a verme. ≡ no voltea a mirarla, sabe que sigue igual de hermosa desde la última vez que estuvieron, que estuvieron como decirlo... [no, un caballero no tiene memoria; con eso puedo decirles todo.] Nah! En realidad, solo le dejó esperando en su primera cita y no volvió a saber de ella hasta que un amigo en común, pero más de él que de ella, le comentó que la había visto en la Universidad donde él da clases de Literatura Clásica. Y mírenle aquí, en su casa. Gabriela ≡ ¡Tuuuuu!. ¿Qué haces aquí?, aparte de venir a hablarme con ese apelativo que odio, desde el momento en que dejó de ser tierno para mí. ≡ Es en ese momento que se giró a verla; le ve ¿enojada? ¿nerviosa? mmm , no lo sabe; no logra describirlo. Pero, no se equivoque, sigue siendo hermosa esa pelirroja con pecas esparcidas en su hermoso rostro, con unos ojos color azul, que te sorprenderá encontrar el cielo en ellos, si llegas a perderte en su belleza. Martín ≡ Oh, claro, nena yo te extrañe, gracias por tan hermosa bienvenida después de ¿qué te gusta 3 años?… ≡ Le dice, interrumpiendo sus palabras para hacer un gesto de sarcasmo, donde ella quiere abrir de nuevo la puerta por donde salió y seguramente correr de su presencia; pero esta vez no va a poder ser, ya que el está aquí y quiere explicaciones. Y decide por impulso agarrarla del brazo. Gabriela ≡ Te recomiendo por tu bien y es mejor que me sueltes o llamo a mi papá para que te saque en este mismo instante de aquí, porque no quiero saber nada de ti; de-ja de jo-der mi vi-daaaa. ≡ Eso ultimo alargando la palabra y hace por quererse soltar y comenzamos a forcejear; cuidando de que no vaya a lastimarla. Martin ≡ Pecas ≡ Gabriela ≡ No me llames asiiiiií! ≡ le interrumpe sus palabras con un tono que cree le podría comer vivo si ella pudiera, al mismo tiempo que golpea su pie en el suelo y sacándose de su agarre. Martin ≡ Nena, está bien, no te llamare más así ≡ «Por el momento» dice en su mente y prosigue ≡ Gabriela, ¿porque estas así contigo?, el que tendría que estar furioso soy yo, porque si mas no recuerdo, quien me dejó plantado en aquella fuente del centro comercial fuiste tú, mi querida pelirroja con ojos de cielo. ≡ le dice sin más, que si le coqueteó con esta última frase, no lo sabe ni elmismo.. pero sonó casi casi o más o menos así. Gabriela ≡ ¡Queeee; todavía te atreves a decirme esa bab0sada en mi cara! ≡ Levanta su mirada, en cámara lenta y la ve expectante ante su mal genio, tal vez está en su día veintiocho, su fase lunar o su visita con el primo Andrés, no lo sabe; porque está hecha una furia y no entiende su expresión. La mira muy histérica; no recuerda que alguna vez la hubiese visto así en el pasado. Martin ≡ Pero… ≡ Trata de volver a sujetarla, ahora de los dos brazos y sale un señor, que, por la expresión, tiene la percepción de que parece ser su papá. Papá [Arturo] ≡ ¿Qué está pasando aquí? ≡ inmediatamente Martin suelta a su pequeña de golpe. ≡ ¿Por qué se escucha su conversación hasta la habitación donde estamos tu madre y yo, Gabriela y quien es este joven? ≡ Inquiere. Gaby se gira a verlo y le dice: Gabriela ≡ Ée..el ≡ haciendo una pausa y notablemente nerviosa, porque la escucho tartamudear ≡ Él no es nadie que me interese tener cerca y ya le pedí que se vaya; así que si me permiten los dos... ≡ Y así sin más se gira y se mete entre su padre y les deja a los dos mirándose como si tuvieran algo que decirse. Papa [Arturo] ≡ Bueno, joven... ≡ Martin lo interrumpió para decirle su nombre y prosigue ≡ Bueno, joven Martin, ya escucho a Gabriela. Podría retirarse y por favor, si va a venir a inquietar como lo está haciendo hoy le pediré que se abstenga de hacerlo; porque a mi hija le pediré una explicación, pero a usted no ≡ Y así, como si no hubiera nadie en la puerta, el papá de su pequeña le cierra la puerta casi en los pies. Ahora se da cuenta de dónde aprendió a hacer esas escapadas. Pero él se promete a dejar por la paz esa situación, ya tiene su plan B. La seguirá buscando, no dejara que pase más tiempo, si es posible la buscara en su escuela; y la volverá a enfrentar hasta saber por qué esta más enojada ella que el mismo, por el plantón que le dio… Camina para la acera de enfrente de su casa, donde dejo su motocicleta y da una última mirada para notar que alguien está del segundo piso de la casa asomándose “discretamente por la ventana” casi no se nota o al menos eso piensa esa persona; que podría ser ella y de repente se ve que las persiana se mueven de uno solo y aparece agachada en una esquina otra mujer, que era la que estaba espiando y Gabriela parada con los brazos cruzados, diciéndole algo a la otra chica y volea hacia donde esta y ella está mirándole con un odio indescriptible. «!Por Dios que mujer!» dije exasperado. Se sube a la moto y se va con muchas incógnitas ante la actitud tan extraña de Gabriela. Si, si, ya sabemos que parece bipolar porque en momentos le dice “la pecas” otros “nena”, “Gaby”, “Gabriela”, “Princesa”; pero es que en realidad no sabe cómo llamarla, esa actitud le tiene encabritado. Mientras recorre las calles, va pensando lo que va a hacer para aclarar la situación que se generó. El solamente quería ir a una primera cita con ella y nunca llegó, después de ese día no supo nada; hasta hace un poco más de una semana que llego del extranjero; y su amigo quien fue por el al aeropuerto entre platicas salió ella a relucir y decidió enfrentar esa situación , porque había algo que no entendía si todas las señales apuntaban a que se gustaban. " ... Nuestra realidad algunas veces tiene dos caras, una es la que tu vives y otra quien lo vive contigo; recordemos que siempre hay dos versiones de las situaciones, aunque parezca el mismo momento para todos ..." by Gabriela Sauce.
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