Cap. 4

1608 Words
**** Por otra parte, y no tan alejado de la realidad de lo que vio Martin sobre las persianas . . . Solamente Dios, le puede decir que fue lo que sintió al verlo porque ni ella supo lo que esta mezcla de sentimientos se posicionó en ella; como si estuviera pegada del piso, su corazón latía a mil por hora por verlo ahí parado, su cuerpo reaccionaba de otra y mi mente gritaba a voz callada lo que mi boca no pronunciaba y estar tratando de escapar de él. Escapando de un sentimiento que tiene al tenerlo enfrente después de casi más o menos tres años, en los que su mente se cerró a olvidar ese día. Su padre sale por el alboroto que estaban dando en plena entrada de la casa, o eso cree; porque también puede ser que su hermana Carolina estuviera al pendiente de la situación y le haya hecho saber lo que ella creía estaba pasado, con eso de que siempre se avienta unas historias tan sorprendentes; de verdad que necesita dejar de ver tanta series que no le “nutren” el cerebro y no es de esperarse ellos siempre se han preocupado por nuestro bienestar; pero lo que su papá y Martin no saben es que su bienestar termino el dia que pretendía asistir a una cita con él. Sale corriendo hacia el interior de la casa rumbo a su habitación huyendo de la situación; después de decirle a su papa muy sugestivamente que Martin. No es bienvenido. Aunque sabe, que tarde o temprano tendrá a su padre encima de ella con los interrogatorios acostumbrados, porque allá abajo no dio muestra de la educación que ellos les han inculcado a sus hermanos y a ella. Al llegar corriendo a su habitación, mejor dicho, a la habitación que comparte con su hermana; nota que su hermana está pegada a la ventana, queriendo tener visión rayos equis, junto a una persiana, como si fuera parte de ella y con eso nadie la viese desde afuera; ella está observando algo muy concentrada y con la ansiedad que me caracteriza en este momento le pregunto: Gabriela ≡ ¿Qué se te perdió en la ventana? ≡ Carolina ≡ ¡Haaaaaaaa! P3ndeja, me asustaste. ≡ le dijo llevándose las manos al pecho. Gabriela ≡ Tu conciencia será. Entonces, me vas a decir o necesito verlo por mí misma... ≡ le dice acercándose a la ventana y oh sorpresa, al mover las persianas y veo a Martin que ya está frente a la acera de mi casa y subiéndose a una moto; se queda nuevamente paralizada cuando cruzan miradas o al menos eso ella piensa que fue así, “descubierta en acción” y con ella quisiera decirle tantas cosas que de pronto sabe si se fue por el miedo que le transmitió o porque ya iba de camino; aunque por un momento no dejaba de voltear a la ventana. Nada cerca de la realidad. Carolina ≡ ¿Quién es ese muchacho? ¿Por qué te pusiste así? Estaban gritando como si estuvieran a metros de distancia, papá lo noto y fue a ver qué pasaba. Es muy guapo por ciento… ≡ levantándose de donde estaba, caminaba muy sugestiva después del último comentario levantando y bajando las cejas sin dejar de mirar a Gabriela con una sonrisa pícara directo a su escritorio para sentarse cerca de la silla y luego decide cambiar de lugar para sentarse encima de la mesa de noche donde Gabriela tiene sus cosas más esenciales para dormirme o la hora de levantarme. Gabriela ≡ En primera, bájate de mi mesa de noche, ≡ Le dice en un tono no muy amable que digamos, dándole un manotazo en las piernas para que no siga trepando como chango ≡ En segunda es un nadie que llego a mi vida y así como llegó se fue, en tercera espero que no me meta en problemas después de que está aquí como si nada; con mi papá, que seguramente no tardará en hacerse el interrogatorio. ≡ No me lo tomen a mal, no es que no tengan confianza entre padre e hija; todo lo contrario, solo que, en este momento, no quiere ser hostigada con un sin fin de preguntas porque le afecta, en realidad le afecta; más recordar ese día en el que duro después de eso más de un año encerrada en su mundo, pudo abrir un poco mas a lo que su entorno le ofrecía. Había siso un episodio de su vida que necesitaba, deseaba fuertemente no hubiese existido. sacándola del trance en el que estaba sumergida, dicho y hecho, dan tres toquecitos especiales que sabemos que quien es. Carolina ≡ Ah, lo invocaste, jiji. ≡ dice su hermana llevando un paleta de dulce a su boca y brincando hacia su cama. Papa [Arturo] ≡ Hola princesa, ¿podemos hablar? ≡ y con podemos no se estaba refiriendo a que solo él y Gabriela a solas; sino también venia su mamá tomada de la mano con papá. Mamá [Daniela] ≡ Ela, ¿estás bien? ≡ [“Ela”, es su nombre de cariño cuando su mamá quiere ser lo más tierna del mundo con ella, a su hermana le dice “Ina” y a mis otros hermanos… luego les cuento] pregunta su mamá algo como asustada / preocupada; no sabría describirlo, porque en realidad no se quedó hasta el final sobre lo que sea que le haya dicho Martin y que le dijo papa que vio allá afuera, no quiere imaginarme el semblante en el que me ve; en realidad nunca ha sido una chica que cuide mucho de su apariencia, porque por sus características peculiares de ser pelirroja no suele pasar desapercibida, pero tampoco anda sin tomar en cuenta que su apariencia sea decente, en cambio su hermana Carolina parece que siempre va a asistir a una boda, ella dice que uno nunca sabe cuándo nos vamos a encontrar un chico que valga la pena besar y quiere estar preparada para dar su primera impresión. Ba, esas son tarugadas para su gusto. [perdón, siempre me salgo del contexto, pero es mi manera peculiar de ir explicando un poco los que le rodea a mis personajes.] Se acercan su padre para abrazarla y recargada en el pecho de su papa, les explica. Gabriela ≡ Sí mamá, solamente ahorita no me gustaría hablar eso. Les pido un ratito, y espacio para poder cuadras mis ideas; lo único que puedo decirles es que ese chico que estaba abajo, no pensé que volvería a verlo. Tiene algo que ver con lo que paso hace años. Por eso mi corazón y mis pensamientos no pueden coordinarse bien ahora, les prometo que cuando me sienta mejor les platico, ¿va? con más calma ¿sí? ≡ y así fue, solo le dieron un fuerte y caluroso abrazo, como señal de “cuentas con nosotros, y cuando estes lita, aquí estamos para escucharte”; le dijeron cuanto le amaban y que podía contar con ellos siempre sin importar cuán difícil sea lo que tenga que decirles o la situación en la que se encuentre. Porque ellos sufrieron todo ese tiempo viéndola encerrara en si misma; ya nunca pudo ser esa chica que daba luz a quienes le rodeaban. Salieron de su habitación. Para entonces su hermana Carolina estaba encerrada en el baño, así que no pudo escuchar algo de lo que les dijo a sus padres. Se acostó en la cama y tratando de no pensar en lo sucedido, el cual le era imposible, cierra sus ojos para poder ordenar mis ideas. Interrumpiendo sus pensamientos y corrió a buscar su libreta que utilizaba como diario, buscando la fecha exacta en que sucedió, pero lamentablemente al no encontrarlo, recuerda que lo había quemado para no volver a revivir ese momento. ... " La confianza en el corazón es la mejor arma para luchar contra tus ideales. Porque siempre habrá obstáculos para llegar a la meta que cada individuo se propone ..." by Gabriela Sauce Estaba a punto de irse a dormir después de darme un largo baño, tanto que al final termino como pasita, [ya saben eso de mojarse dentro del agua por mucho tiempo, que en definitiva a mí me encanta.] Su hermana Carolina este fin de semana se quedará en la casa de una amiga con su grupillo para una de esas famosas “pijamadas de chicas” y eso significa que estará completamente sola en esta habitación y seré libre por unos días. Cuando se estaba preparando para irse a la cama y recordó que aún no terminaba de estudiar para su examen de “Historia del Arte”, esta carrera sí que le gusta, pero caray que le había costa mucho trabajo incorporarse después de año de ausencia y le ha estado poniendo mucho empeño para esta vez sí terminar lo que empezó. Ya va en el cuarto semestre, una ventaja maravillosa es que la Universidad le queda relativamente cerca y puede vivir en casa de sus padres. Es por eso, por lo que desistió en estudiar medicina, porque siempre ha sido una persona que comienza algo y lamentablemente no lo termina; aunque en esta ocasión, en su corazón cargaba un enorme peso que le afecto en todos sus ámbitos personales y académicos. Ella sabe muy bien, que tener una actitud de dejar todo a la mitad o a medio camino, no habla muy bien de nadie. ¿Por qué hace esto? Esa es una pregunta que siempre, se hace, y está buscando una manera de mejorar sus defectos o debilidades mentales."
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