Él estaba sentado en la cama, amarrando sus agujetas, se había puesto el pantalón, pero aún llevaba el torso descubierto. Le sonreí y fui hacia mi maleta. —Voy a tomar un baño, seguro un poco de agua me ayudará con toda la hinchazón y los moretones. Así podré dormir mejor. No respondió. Busqué mis cigarrillos, un cenicero y algo de beber. No podía con todo, así que se apresuró a ayudarme. —Gracias. Busqué mis sandalias, mi teléfono celular y lo alcancé. Aunque él seguía sin decir palabra. —Oye, ahora que lo pienso, ¿en dónde están tus cosas? —Pregunté mientras hacía caer mis shorts. —En mi habitación. —Claro, espero que tu hotel no esté muy lejos, ¿me ayudas con esto? —Le dije señalando la blusa, no había forma de que pudiera sacármela sin lastimarme. —De hecho, estoy en este ho

