El sol ilumino a Aleister, Draven y Ángel; en pocos minutos el sol se ocultaría trayendo una puesta de sol preciosa, los tres se dirigieron a el castillo de Trasmoz donde los esperaba Desmond y las cuatro regentes. Sabían que la chica había recuperado todos sus recuerdos de niñez, además de saber quién era y lo que debía hacer. Aleister estaba preparado para enfrentar nuevamente las consecuencias, no sabía si Margaret perdería nuevamente la razón o esta vez tendría a Emily devuelta con él, preparada para hacerse cargo de todo. —No peleen… —Se quejó Margaret entre sueños —¡Deténganse ya! —grito y se levantó con premura. Observo a los presentes frente a ella, se sostuvo la cabeza y sintió como la jaqueca la atacaba. —¿Qué paso? —Te desmayaste Magui, por el cansancio —contesto Dylan —, Des

