Dante despertó del hechizo en el que se encontraba al ser lanzado por una fuerza mágica e increíble; miro la expresión asustada de la chica frente a él, no logro comprender al instante lo que había sucedido y la razón por la cual él estaba en el suelo. Margaret salió corriendo y él no pudo creerlo, se había enamorado de alguien sobrenatural, de alguien prohibido, el cazador se había enamorado de su presa y ahora tenía que seguirla para acabar con ella. Dante dudo por un momento y no tuvo el valor de levantarse para perseguirla, al contrario, se quedó allí, en el suelo, permitiendo que Margaret corriera fuera de su alcance. Hasta que la alarma sonó, indicando que un ser sobrenatural había entrado a la casa. Dante se levantó con velocidad, corrió por los pasillos con miedo, por primera vez

