Los días pasaron, más de diez días después Tess llegó con buenas noticias para Sophie. —Sophie, mi jefe está solicitando camarera en su segundo restaurante, ¿te interesa? —¡Si, por supuesto! —Mañana te llevó, así te enseño como llegar. —¡Gracias Tess! Debo buscar una guardería para Felicia. —Nada de guardería, aquí estoy yo que la puedo cuidar. —¿De verdad tía Marie? —Si, por eso no te preocupes. —Yo también puedo ayudar, estoy por buscar un trabajador para mí tienda y tendré más tiempo. —Me da gusto que te esté yendo bien Lenin, llegaste aquí sin un sólo peso y ahora hasta contestarás un empleado. Estoy orgullosa de ti niño. —Todo con tu ayuda tía. El calor de una familia podía sentirse en la casa de la tía Marie, todos tenían una vida tranquila y el cariño que se ten

