En palacio todo estaba listo para la cena, Kassandra vestía un vestido blanco brillante, tan largo que podía pisarlo en cada paso que daba. Una sonrisa llena de satisfacción y seguridad aparecía en su rostro, estaba por completo segura que esa sería la noche en la que por fin se comprometería con el Duque de Norvig. —Esta sería la fiesta de compromiso de nuestra hija Isel. —Pero ella falleció, ahora debemos apoyar a Kassandra para lograr el cometido. —¡Eres increíble! Sólo te interesa la boda, sin importar quien sea la novia lo único importante es unirte con la familia real Norvig. —Exactamente, lo único que importa es la unión entre familias. —En ocasiones me asusta tu forma de pensar. —¿Te asusta? Lo que más debería atemorizarte es lo que haré si esta boda no se realiza, te

