La esposa de Enrique elevó una ceja en modo de desaprobación al escuchar a su esposo decir creer conocer a esa mujer. —¿De dónde la conoces? —No lo sé, quizá sea de laguna reunión de negocios tiene porte de ese tipo de mujer. —¿Que tipo de mujer, Enrique? —¡Mujer de negocios! Es tarde vamos con el médico ahora. La pareja subió al elevador y fue directo al piso de médicos especialistas, entraron al consultorio del fondo dónde ya los esperaban. —¡Bienvenidos, señores Gibson! —Doctor ¿hay alguna novedad? —Ninguna, seguimos esperando la noticia de laboratorio. Les expliqué que sería muy difícil encontrar a una persona con el mismo tipo de sangre que su hermano. —Lo entiendo, pero no puedo creer que en ésta ciudad no haya nadie compatible con él. —El tipo de sangre de su herm

