Después de haber pasado tres años fuera de mi país al fin he decidido volver, eso de ver a mi familia una vez al año no me agrada, y pensar que mamá tenía razón cuando me decía que estar solo en un país desconocido no sería lo mismo que estar en el nuestro y, sobre todo, lejos de las personas que amas. «A la primera semana de haber llegado aquel país quería regresarme, pero si lo hacía sabía que mi hermana se burlaría cada vez que nos viéramos y darle ese gusto, no. Por eso decidí quedarme y aunque me fue difícil acostumbrarme duré tres años», y eso que aún me es difícil pronunciar ese idioma y entender las costumbres de dicho país. Son tan diferentes a las nuestras que ni viviendo diez años podría acostumbrarme, aparte de eso él clima ahí es tedioso, es el punto más asfixiante de todo.

