—Nuestra relación no puede continuar, mi madre no te acepta, y yo no iré en contra de su voluntad—, aquellas palabras se clavaron como dagas en el pecho de Emir. A sus diecisiete años tuvo su primer fracaso en el amor. Después de decirle eso, Maca, abandonó el instituto y dejó el corazón de Emir Cásper destrozado, pero como hombre valiente y fuerte que era no dejó escapar ni una lágrima, a pesar de que por dentro estaba sintiendo los sentimientos más dolorosos que se siente al estar enamorado, él, no expresó ninguno. Y no era porque no la quisiera, la adoraba, llevaban un año de relación, y de la noche a la mañana le había terminado Sin Maca en el instituto, Emir no tenía ganas de continuar ahí, pasaba el día entero observando el asiento abandonado de su ex novia, le dolía su ausencia,

