Los días se pasaron de prisa, entre la universidad y la ayuda que le brindé a mi suegra con los preparativos de su ceremonia el tiempo se me había ido de prisa. Estábamos a solo horas de celebrar la boda de mi suegra con el abuelo de André, al igual que estábamos a una semana de nuestro primer aniversario, no me lo creía, estaba a punto de celebrar mi primer año de casada con Iker Lanús. Ese día nos volveríamos a casar, en esta vez consiente para así tener una remembranza de nuestro matrimonio y un día poder hablarle de ello a nuestros hijos. La señora Lorna quiso realizar su matrimonio esa misma fecha pero el egoísta de mi esposo se negó, dijo que ese día nadie se lo topaba, que él se encargaría de que nadie más en todo Tuntaqui se casara ya que sería solo nuestro día. Aquel día presenci

