Sus palabras, la manera en que me tocaba, besaba y acariciaba me hacían llenar de confianza, yo sé que ella no me había dado motivos para dudar, pero mi pasado seguía atormentándome, lo que hizo otra mujer pensaba que lo podría hacer Emilia. Ella era tan joven y hermosa, cualquiera podría detenerse a piropearla y vacilarla, y mi temor era que ella aceptara esos halagos. Si fui traicionado cuando era joven y mi novia tenía mi misma edad, que no podría pasar si mi esposa era mucho menor que yo. Joder, era un conflicto el que se armaba en mi cabeza, no debía pensar en que Emilia iba hacer eso, no debería ni siquiera imaginarla con otro. Salí tomado de la mano junto a mi esposa, atrayendo la mirada de todos los empleados, sé que una vez que me introdujera en los ascensores empezarían a cuch

