He de haber estado tan cansada que me quedé completamente dormida, incluso olvidé que tenía tres chiquillos a los cuales cuidar. Me di la vuelta y palpé el lugar donde se suponía debía estar mi esposo, pero resultaba que él lugar estaba vacío. Envolviendo una sábana en mi cuerpo me dirigí al vestidor, lo busqué en el baño y no lo encontré, al salir nuevamente a la habitación me di cuenta de la nota. “Salí un momento a la agencia, en la noche continuamos” Sonreí negando. Dejé caer mi cuerpo en la cama y llevé la nota a mi boca. El olor al perfume de Iker se encontraba en aquel papel, lo aspiré soltando un grueso suspiro. Volví a levantarme y me introduje en la ducha, me di un baño rápido y salí a buscar a mis bebés, la señora Lorna y las niñeras se encontraban cuidándolos en el jardín.

