Agus, se acercó a Iker para hablarle más de cerca, colocó sus dos manos en los hombros para sostenerse de su sobrino, el cuál giró su rostro y pasó sus dedos por la nariz, ya que el aliento alcohol era demasiado desagradable. —Sabes que Agus, hablamos mañana, hoy estás demasiado borracho, y yo con borrachos no trato—, dicho eso, sacó las dos manos de su tío y dando media vuelta se marchó, al ratito escuchó caer algo, se detuvo y vio a su tío en el suelo que intentaba levantarse. Iker ladeo la cabeza y regresó ayudarlo, después de todo ese hombre era su tío, el único que en su vida había tenido. Lo cargó hasta el interior de la casa, al llegar a la sala lo lanzó en uno de los amplios muebles, en ese momento la puerta principal se abrió y Bahjar junto a Brenda ingresaron. —Vaya, ya volvi

