Iker. Había pasado una semana desde que intentaron acabar con la vida de mis hijos y la policía no encontraba nada que me llevara al culpable, incluso la denuncia que hice en contra de Sandy y su padre no prosperó. Según la policía el testimonio que ellos habían dado en su defensa fue confirmado, tanto en la urbanización dónde habitaba Sandy, cómo en el aeropuerto donde aterrizó Bruno. Pero que ellos hayan estado en dichos lugares no les quitaba que fueran sospechosos, bien pudieron encargarle el trabajo a alguien, no serían tan estúpidos para cometer ellos mismos el delito. Porque de no ser ellos, ¿quien más querría lastimar a mis bebés?, mis únicos enemigos eran ellos… aunque haciendo remembranzas de quienes me quieren ver destruido está mi tío. No, el no podría hacer eso, Agus es un

