Gabriel veía el blanquecino rostro de su hermano, pero también las pequeñas manos de Delfina que acariciaban el cabello peli azul de Baltazar, mientras repetía una y otra vez que abriera los ojos. — Ya deja de llorar, es fastidioso, el Shofar estará bien. — dijo de manera fría, tal vez le molestaba que esa muchacha estuviera ocupando su lugar, pues él era su hermano, no ella. — ¿Cómo lo sabes? ¿estás seguro? Baltazar me dijo que sabían dónde disparar para matar, ¿Cómo sabes que no…? — sus ojos poco la dejaban ver, el tono ofuscado de Gabriel poco le interesaba y el estúpido hipeo que salió al finalizar sus preguntas estaba alterando incluso a los esposos de Valentina Constantini y ella lo sabía, sabia todo, porque Baltazar le había contado su vida entera. — Por eso mismo, sabemos dónde

