-La noche fue perfecta, Adaluz me ayudó a bañar, me vistió y luego cenamos, sin contar que antes de dormir me hizo masajes en las piernas, puedo jurar que sentir el roce de sus manos.- -Una vez llegó la mañana no la encontré a mi lado, esa mujer es experta en escabullirse.- -Pase al baño, todo estaba acomodado para mi, encontré mis útiles de aseo, al parecer lo dejo todo a mi alcance, al salir abrí mi armario, había un traje completo en la parte inferior.- -Comencé a vestirme, yo estaba feliz al ver que mis piernas reaccionaban, ellas están volviendo a tener movilidad.- -Me vestí y salí en busca de Adaluz, recorría el largo pasillo, al final la encontré, estaba en la sala hablando con Julio.- -Buen día.- mencioné -Señor Holmes, buen día.- -Adaluz llegó a mi lado y me besó.- -

