La propuesta

1726 Words
Danny, acostada en una cama de hospital tras su desmayo, despertó aturdida, preguntándose en dónde se encontraba. Miró a su alrededor, encontrándose con la realidad que la estaba envolviendo de a pocos. Su padre, ese fue su primer pensamiento, por lo que se levantó de la cama y fue a por él, siendo detenida por el doctor que la regresó de nuevo a la camilla para ser examinada. Christopher, entraba por la puerta principal del hospital, caminaba con paso firme y seguro. Sabía que una vez su oferta fuera escuchada, tendría una esposa al amanecer, y con ella, una fortuna que estaría por caer a su patrimonio. Pensar en ello, le traía gran satisfacción, aunque no el hecho de tener que soportar una esposa en su propia casa, hacía años que allí una mujer no se veía, excepto quienes hacían el aseo, pero ellas ingresaban cuando Christopher se marchaba al trabajo y se marchaban del lugar cuando él estaba próximo a llegar, así que básicamente no las veía. No sentía temor alguno por lo que iba ha hacer, al contrario, en su cabeza todo tenía sentido, él le ayudaba a quien sería su suegro y ella le daría a cambio la oportunidad de heredar hasta el ultimo centavo de su padre. —No, eso no, doctor, no puede decirme que me prepare para decirle adiós a mi padre, mira, yo hago lo que quieras, pero por favor has lo posible porque él se recupere y regrese conmigo a casa. Es lo único que yo le pido, por favor —Era la voz de Danny desconsolada, escuchar que se aproximaba el adiós a su padre, era inaceptable, ¿qué iba a hacer sola? Tanta lucha, tantos sacrificios por retrasar ese momento, ¿dónde quedaron? El doctor salió del cuarto dejando a Danny llorando, diciendo en n voz baja y repitiéndose que haría todo lo que fuera necesario para mantener a salvo a su padre, cosa que puso sonriente a Christopher, y sin dudar y sin empatía, entró y se posó frente a Danny. —¿Qué tanto estás dispuesta a sacrificar por mantener a tu padre con vida? —Preguntó el hombre, sacando de Danny un brinco de la impresión. —¿Quién es usted? —Cuestionó, limpiando sus mejillas. —Eso no importa, importa lo que acabo de preguntar, dime, ¿qué estás dispuesta a sacrificar por mantener con vida a tu padre? Danny, en medio de su desesperación, respondió: —Lo que sea, haría lo que sea porque mi padre se recupere. Christopher satisfecho por la contestación de Danny, cruzó sus brazos y una risa torcida se formó en su rostro. —Bien, cásate conmigo y haré que tu padre tenga la mejor atención medica, se hará lo posible para que él esté bien, ¿qué dices?, ¿aceptas mi propuesta? Danny tan pronto escucho la propuesta, abrió sus ojos, pues de todo lo que pudo haber imaginado, casarse, no estaba dentro de ellas. ¿Quién en su sano juicio propone matrimonio a una desconocida? —No, eso si que no, yo casarme no, pida lo que quiera, pero casarme con usted, sin saber quien es, no, definitivamente no. Para Christopher, recibir un no por respuesta era una ofensa, a él nadie le decía que no, y ella no seria una excepción. —Bien, estaba dispuesto a pasar una buena suma de dinero por la recuperación de tu padre, pero si esa es tu decisión, puede ser que tu padre siquiera pase la noche. ¿Está segura que esa es la decisión que quieres tomar?, piénsalo, porque no soy segundas oportunidades. Danny, pensando en las palabras de Christopher, guardó silencio unos segundos, sabía que él tenía razón, al menos con un poco de dinero podía prolongar un poco la muerte de su padre y retenerlo un poquito más junto a ella. Podía ser que fuera un poco egoísta al querer a su padre vivo sabiendo su estado, pero, ¿quién podría soportar la muerte de quien te dio la vida y estuvo contigo en todo momento? Eso era algo que ella no podía considerar, su padre era todo lo que ella tenía y sin él, ¿qué iba a hacer? Christopher, al ver que Danny no respondía a su pregunta, furioso se dio media vuelta para salir de la habitación. Por unos segundos ella se convirtió en la primera persona en decirle no, pero no fue por mucho. —Espera —interrumpió Danny su andar—. Está bien, acepto ser tu esposa, pero primero deposita el dinero para que mi padre tenga mejor atención, por favor. Las palabras de Danny fueron música a los oídos de Christopher, quien sonrió gustoso por haberse salido con las suyas. Era una sonrisa casi diabólica, misma sonrisa que su padre le había heredado, aunque era una sonrisa bastante sensual. —De acuerdo, iré a arreglar todo para que su padre sea trasladado a un mejor hospital. Vendrán por ti en un auto, irás a firmar el documento de matrimonio y posteriormente irás a casa. Era mucho lo que Christopher estaba pidiendo para Danny, ella solo quería permanecer al lado de su padre, más de allí, no quería nada, nada importaba. —No, no, por favor, iré a firmar los documentos pertinentes, pero no me iré del lado de mi padre, quiero estar con él hasta que me sea permitido por los médicos, solo eso pido. Aunque para Christopher era molesto que le dieran ordenes, esta era una buena idea, tendría la casa solo para él, eso no le desagradaba. —Está bien, puedes quedarte el tiempo que necesites, de todas maneras, nadie debe saber que me he casado y mucho menos con una desconocida. Las palabras de Christopher no tenía efecto en Danny, primero que nada; ambos eran dos extraños y no quería pasar con él la noche; segundo, nada más que su padre le importaba, así que; Christopher podía perderse si quería, a ella le importaba poco lo que él hiciera. —De acuerdo —Fueron las únicas palabras de Danny. Palabras que Christopher no respondió, solo sé marchó de la habitación y se fue a la notaria ha iniciar los documentos de matrimonio y formarlos, mientras Danny estaba en la habitación con su padre, esperando que el traslado se efectuara, pero el tiempo pasaba lento y Christopher no aparecía por ningún lado. > se decía en su interior, mirando cada cierto tiempo hacia la puerta, esperando que Christopher apareciera. —¿Esperas a alguien? —Preguntó su padre, mirando la ansiedad en su hija. —No papá, tranquilo, solo espero a que los doctores vengan y me digan de tu estado. ¿Te sientes mejor? —Preguntó ella, esperando que su respuesta fuera que sí. —Me siento cansado hija mía, estoy exhausto. Las fuerzas el padre de Danny se debilitaban, lo que claro ocasionaba que ella de pusiera angustiada, y ahora con una leve esperanza que se estaba esfumando, deseaba tener a Christopher frente a ella y golpearlo hasta el cansancio por ser irresponsable y no cumplir con el acuerdo. —El paciente será trasladado al amanecer, Señor Aston, al igual que su madre, créame que esta clínica tiene los mejores médicos para atenderlos. —De acuerdo, quiero que ambos tengan la mejor atención, no importa su costo, solo quiero lo mejor para ellos —Dejo claro Christopher, al darse cuenta que Alejando Millares era el dueño de la clínica, un doctor reconocido por ser uno de los mejores en la ciudad. Habiendo cumplido con su parte del trato, fue a por Danny y le entregó el recibo del pago por la estadía de su padre en el centro médico. —Una habitación equipada, enfermeras vigilando veinticuatro siente, doctores a su disposición. Todo lo que te ofrecí ya lo tienes, ahora, ve a firmar los documentos. Yo ya los firmé. Un hombre de traje n***o, se acercó a Danny por mandato de Christopher. —Acompáñame señorita, la llevaré y la traeré de vuelta —Mencionó el conductor, por lo que Danny tuvo que obedecer. En la notaria, leía los documentos con prisa sin tener idea que estaba firmando o no, pero sin saberlo, el único documento que no firmó, fue el que donde Christopher pedía quedarse con la parte que a Danny le correspondía en caso de infidelidad e incluso con lo que por ser esposa le tocaba por ley. En su cabeza solo estaba el terminar con eso lo más pronto posible e irse con su padre. —Listo, ya firmé todas las hojas, ¿ya puedo irme? —Fue la petición menos esperada por el abogado—. Tengo a mi padre en el hospital y quiero irme ya. —Puedes irte —Fue la respuesta que pudo dar al ver que Danny siquiera preguntó por lo que debía recibir al estar casada con Christopher Aston. Danny, salió corriendo del recinto y subió en el auto, la ansiedad por dejar a su padre solo la estaba consumiendo. > Pensaba mientras miraba por la ventana del auto. —Ya ha firmado los documentos, oficialmente estab cada dos —Le informaba el abogado a Christopher, mientras este estaba por comenzar su encuentro con la peculiar enfermera. —¿Quiere decir que no puedo tener sexo desde este momento? —Cuestionó con burla. —Así es, ni un beso, ni una mirada o cosa alguna que ponga en riesgo la integridad de Danny o su matrimonio —Dijo cortante el abogado, cansado de la actitud ridícula de Christopher. —De acuerdo —Le respondió con pereza Christopher y colgó la llamada—. Disculpa, pero este encuentro no podrá ser, así que recoge tus cosas y adiós. La enfermera miraba a Christopher con enojo, humillación, indignación, etc. Quería irse a la cama con él y con suerte quedar embarazada de él para sacarle su buena parte de la fortuna, algo que muchas se atrevieron a hacer y fallaron en el intento. —¡Esto no se va a quedar así! —Salió de la boca de la enfermera. —Eso ya lo veremos —Se burló Christopher y se marchó del hotel de pasó donde estaba. Una vida seria le esperaba, una vida que no quería, pero que ocupaba.
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