La noche que raptaron a Lorena. Edward y yo teníamos afán, nos estábamos comiendo con las miradas y como no estaba tomando alcohol pues se tornaba un poco aburrido el ambiente. Ya deseaba estar en sus brazos, así que le pedí nos fuésemos a la casa. No se hizo de rogar y nos marchamos del lugar. Estábamos por el segundo round y lo estábamos haciendo en el balcón de mi departamento completamente desinhibidos, sin importar que dijeran o pensaran los vecinos, cuando sonó mi teléfono. Hicimos una pausa y contesté, era Romina preguntando por Lorena. La verdad me sorprendió mucho pero yo asumí que se había citado con Tigre y estaban jugando a sus juegos de ladrón y policía. No le dimos importancia y seguimos en lo que estábamos, luego de eso nos aseamos y juntos preparamos una cena delicio

