Muchas cosas pueden cambiar de un día a otro, y fue así como, algunas cambiaron de curso en la vida de Gwen. Ese día, al llegar a casa, Gwen había pensado mucho en lo que había hablado con su madre, ella tomó a sus hijos en sus brazos, los cargó uno a uno y los atrajo con esmero arrullando sobre su pecho a Tadeo, a Thiago, y luego a su preciosa hija, mientras solo pensaba en una cosa, en que si fuera ella en lugar de Eros, si se sentiría bien si él llegara a separarlos de sus hijos omitiendo sus existencias. "Estar en el lugar de Eros y ser privada de ese amor tan genuino que sentía en su pecho, ella lloró inconsolablemente de solo imaginar un panorama así, y mientras más pensaba en eso, mas se sentía culpable por su actitud egoísta." Pensaba en su mente, no importa qué, o cuál proble

