Desde la perspectiva de Gwen... «¿Porque siento lo que siento?» Deseo a mi esposo, pero no tengo el valor suficiente para pedirle que me haga suya. Me avergüenza bajar a su lado y desear que me haga suya. Él es un hombre tan cabal, me gusta tanto como nunca pensé que iba a ocurrir. Para mí, Eros es como mi dios griego, guapo, varonil y simplemente me hace sentir esa única persona especial ante él. Nunca me preocupé de ser la persona especial de alguien, ahora me preocupa dejar de ser la persona que Eros quiere a su lado. Hoy cuando él no vino a casa, en la hora estipulada de llegar, me sentí ansiosa, desanimada, desorientada, podría decirse que eso realmente me preocupa, pues crecí siendo muy independiente y autosuficiente. Él tardó varias horas, lo que hiciera que mi mente empezara

