Capitulo 12*

2112 Words
Capítulo 12 Oso perezoso Merlín Despierto de golpe. Al mirar a mi alrededor Zero ya no se encuentra parece que dormí demasiado, me estiró y me ruborizó por lo que hice ayer, ¿Cómo pude dejarme llevar de esa manera? ¿En qué pensabas Merlín? El olor a comida me llega, por lo que me levanto y voy hasta mi habitación para darme un baño y cambiarme. Bajo hasta la cocina, Tonner se encuentra moviéndose de un lado a otro, el Rey de la cocina solía llamarlo así nuestro padre junto con un dato curioso que no sirve en la vida cotidiana. —Buenas tardes dormilona —su tono de burla me hace sonreír nerviosa por lo que trato de evitar su mirada —¿Zero? —preguntó como si nada, pero pasa todo —Se está deshaciendo de todos los cadáveres —dice divertido, muerdo mi labio y me alejo escuchando su carcajada, no soy buena en esto Me acerco a la ventana y lo miro moverse, hay una fogata en la que lanza los cadáveres. Recuerdo cómo fueron horas y gritos de dolor de parte del oxidado cuando el líquido cubrió el corazón, pero al final valió la pena al volver a verlo como si nada, sonriendo como si todo estuviera bien, aunque por el momento lo esté, no soy tan confiada de que estemos seguros cuando Zero al parecer tiene más enemigos de los que no creo que el hiciera algo para provocarlos o quien sabe. No, la respuesta es obvia, envidia. Escucho los pasos de mi hermano acercarse, no se detendrá hasta obtener respuesta. —¿Qué tal dormiste hermanita? —dice con voz jocosa, no obtendrá respuestas de mi así que lo ignoro, aunque sé que no se detendrá, suelto un suspiro derrotado —Bien, me siento mejor —suelto firme y levanto la mirada, nos miramos fijo, sigue sin perder su sonrisa y no se cuanto pueda mantenerme firme —Con la almohada que tenías ¡Claro que lo ibas a hacer! —se burla, mientras mis mejillas cambian de color golpe justo Agarro el jarro que está en la mesita cerca de la ventana dispuesta a lanzárselo, pero Zero entra como si nada deteniéndose cuando nota nuestra presencia, mira de uno al otro, con una ceja alzada. Viste solo un pantalón de mezclilla, sus músculos, me pican las manos por tocarlo, debo dejar de mirarlo lo hago de una manera descarada. Regreso mi vista a Tonner me mira como si me hubiera atrapado en algo ilícito y lo ha hecho. —Zero, ¿Los ronquidos de mi hermana te dejaron dormir? —suelta de repente con voz calmada, mi cara nunca había estado más roja ya no se si es por la vergüenza o porque me siento indignada —No escuche nada —se encoge de hombros acercándose a mí, parece no captar las intenciones de mi hermano Miró su mano acercarse para tocar mi cara, acaricia mi mejilla y obligo a todo mi ser no moverse contra su mano, buscando su tacto. —¿Estas bien?, tu cara esta roja y tu cuerpo... —dice preocupado, levantó la mano para callarlo —Estoy bien, gracias —logro decir con toda mi dignidad, me dirijo a la mesa Tonner sirve y coloca nuestros platos frente a nosotros sin detener esa sonrisa burlona, mientras Zero parece ver de él a mí. Buscando el chiste o algo, solo le doy una pequeña sonrisa, se encoje de hombros y pica el diente a la comida. Hemos pasado mucho tiempo en este lugar por lo que creo necesario irnos. Si nos movilizamos es menos probable que nos encuentren. —Creo que debemos irnos —digo en cuanto termino de comer, Zero ha terminado con el tercero Tonner asiente de acuerdo y Zero se encoge de hombros, guardo en una bolsa todo lo que puede que necesite, cuando alzo la mirada me encuentro a Zero que se acerca decidido, no me pierdo ningún movimiento mientras camina hasta mí, me agarra de las mejillas y me besa de una manera lenta que me parece tortuosa, se aleja dejando caer su frente contra la mía, nuestras respiraciones son erráticas y me encuentro queriendo más. Pero el ya esta dando vuelta saliendo, trato de contener la risa, pero me es imposible, suelto una carcajada, eso ha sido como un niño haciendo una travesura y huyendo de lo que hizo. Bajo los escalos para encontrar a mi hermano listo igual que Zero que parece mas tranquilo de lo que yo estoy. Tonner lleva una mochila con provisiones entre otras cosas y Zero lleva las casas de campaña y accesorios. Caminamos por el bosque, solo espero no llegar al momento en el que Zero deba cargarme, pero me alegro cuando llegamos a una carretera y así seguimos cerca de la orilla hasta llegar a una gasolinera, es momento de conseguir un auto. Tonner deja la mochila y se mueve como si nada cruzando la carretera. Entró en una bodega cercana. Regreso a mirar a Zero que parece alerta a lo que pueda pasar, esto se volverá un juego absurdo. —Zero —murmuro lo que pronto lo tiene dándome su atención, eso me hace sentir extraña —¿Sí? —responde con duda, escanea mi rostro buscando respuestas Me alzo sobre el haciendo que caigamos, pero yo quedo a horcadas, mis labios van directo a los suyos en un beso hambriento que el me responde, sus manos van a mi cintura y aprieta, me alejo jadeante y regreso a mi lugar evitando mirarlo tal como lo hizo, escuchar su risa hace que mi piel se erice y quiera cerrar los ojos. En cuanto estoy de nuevo en mi sitio veo como sacó un auto n***o estoy segura de que lo ha robado, pero no podemos ponernos exigentes. Lo acerca a unos metros delante de donde estamos, Zero se mueve agarrando la mochila de mi hermano y yo corro al auto, entramos y conduce sobre la autopista. Nosotros vamos adelante y Zero en la parte de atrás, evito mirarlo, ¿Cómo puede fingir que no pasa nada?, tengo ganas de golpearlo. —¿A dónde vamos? —susurro para mi he estado investigando algo que pueda ayudarnos, pero parece que es solo un mito sobre otro, suelto un suspiro rendido —Hay una puerta al sur, en un pueblo llamado Terrico —dice Zero llamando mi atención, ¿Como sabe? Regreso a verlo encontrando que lee el periódico con un encabezado bastante llamativo “Monstruos sueltos”, luego una foto de lo que pare ser un caos al parecer pronto no podrán retener este caos, nada lo hará y lo peor no será ese detalle. Cambio de lugar con mi hermano y quito las placas, por si llagan a buscar este auto. Por la noche me desvío de la carretera y nos escondemos entre los árboles es momento de descansar. Tonner hizo una fogata y comenzó a preparar la cena, poco a poco está obteniendo rasgos más humanos ahora sus muecas y cejas son expresivas sus dedos definidos, lo que lo hace considerar un éxito, las mejoras que he añadido funcionan como nunca es lo único que puedo hacer por él. Este sería un problema a la larga ya que todos codician lo que es diferente principalmente el, le he estado dando mejoras cada vez más constantes pensando que puede volver a su normalidad. —¿Te gusta Zero? —susurro en mi oído haciendo que de un salto del susto mientras el mencionado intenta arreglar las casas de campaña, contengo la risa, no lo lograra —No —salió muy a la defensiva, ni yo me lo creo menos después de los besos paso mi lengua por mis labios y suelto un suspiro —Solo tienes días deberías aprovecharlos, es mejor decir fue bonito mientras duro a estar preguntándote ¿Qué hubiera pasado?, no estamos para andar con rodeos —comienza con voz calmada hasta terminar casi gritándome como si me estuviera mandando Se que tiene razón, pero no estoy segura de que Zero pueda sentir lo que siento con tan solo verlo, aunque parece más normal que hace unos días, debo recordarme que dolerá en cuanto se vaya, aunque fácilmente podría pasar como un universitario, si quisiera quedarse, pero tiene un deber que cumplir, Tonner tiene razón. Camino hasta Zero para ayudarle a colocar las casas de campaña, está atento a lo que le explicó, cuando hemos terminado me siento orgullosa, hasta que soy agarrada de la cintura y alzada, Zero camina conmigo sobre el hombro. De alguna manera no hace ruido cuando camina por el bosque subiendo una pequeña colina donde me deja en el suelo. El lugar es hermoso, no se qué flores son, pero son tan hermosas es como ver un mar de ellas, diferentes colores con los pétalos algo largos como listones cayendo, el viento sopla haciendo un efecto increíble. Regreso a mirar a Zero que tiene la vista en el mar de flores, tiene una sonrisa. Perdices mi mirada por lo que voltea, su sonrisa se extiende, dando un paso más cerca, se agacha. Alzó la mirada encontrándolo, mueve sus labios de manera lenta casi tortuosa, paso mis manos por su cuello para atraerlo. Poco a poco va aumentando la intensidad, pero tenemos que separarnos por falta de aire. Suelta un suspiro y es cuando me doy cuenta de que el viento que mueve las flores viene de él, es sorprendente. Nos sentamos alrededor de la fogata con nuestro plato de comida, saco mi libreta repasando todo lo que he escrito, lo que me dijo el oxidado más todo lo que he visto hasta ahora, según él el señor no lo dejará ir tan fácil, afirmó que Zero regresaría de una u otra forma ese momento me hizo sentir un escalofrío, he conocido a ese señor y parece todo menos paciente, aunque lo protegió en ese momento eso me hace pensar ¿Por qué no viene y se lo lleva sin más? Tiene alguna otra cosa entre manos que lo incluye, lo observo sonreír contento lo que no hace mas que iniciar un escozor en mi pecho, solo es una pieza en este tablero, igual que yo. —Debe haber alguna forma de poder estar a cierta distancia si es necesario, si necesitamos escapar, ¿Cómo lo haremos? Ese detalle nos lo complicaría —formulo pensativa, Tonner parece pensar en distintos malos escenarios por su cara de horror así que decido ignorarlo Lo entiendo, aunque está exagerando de todas formas, no es un hecho que nos acercaremos apuesto a que los oxidados están esperando a que se acerque para atacarlo aunque ya está muerto uno, nosotros somos para ellos simples cucarachas fáciles de pisar lo que no nos coloca en el punto favorable. —En una pelea puedo estar lejos —Zero suelta como si nada —¿Podemos hacer un plan? —cuestiono, pero es seguro que tengamos que improvisar —Hay una oficina de tecnología escondida por esta zona, aunque será un lío entrar —Tonner hace diferentes gestos, parece cada vez más raro aun las expresiones no están del todo coordinadas —Silencio —exige Zero de pronto, lo que nos pone alerta Comienza a mirar a todos lados poniéndose a la defensiva desenvainando la espada, sabía que era demasiada paz para ser cierto. Tonner se mueve rápido tomando todo lo necesario mientras Zero se mueve lastimando a todos los que comienzan a llegar, es como un principio a los monstruos no duda en cortarles la cabeza, pero a los humanos solo los noquea, no es capaz de hacer la daño eso no es bueno. Corro tras mi hermano en dirección al auto, pero lo rebasó soy yo quien tiene las llaves. Cuando estamos a punto de llegar, hay un hombre que sale de los arbustos listo para dar un disparo que pasa rozándome en el brazo, me paralizó unos momentos cuando sopesó quien venía tras de mi. Veo a Zero golpear al hombre lo que hace que tenga miedo de regresar a ver atrás cuando escucho un quejido, solo hay una persona que venía atrás. Zero da vuelta fijando su vista en mí escaneándome, al encontrarme intacta sus gestos se relajan, pero al mirar atrás de mí su mirada se descoloca y da paso al terror lo que me lo confirma. Regreso a mirar despacio es como si el tiempo se detuviera, no soy capaz de moverme con facilidad. —¡No! — gritó tan fuerte como me lo permiten mis pulmones Siempre he pensado en todo y esto no estaba entre mis posibilidades.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD