CAPÍTULO 39: LA ARISTOCRACIA DEL CAOS

1277 Words

La sala de mando de la fortaleza de Sereton, un complejo de pantallas tácticas, cables de fibra óptica y aire filtrado con olor a ozono, se sintió de pronto demasiado pequeña. Cuando las puertas automáticas se deslizaron hacia los lados, el murmullo de los analistas y técnicos humanos se extinguió como una vela bajo una campana de vacío. Kaelin entró primero, su andar ya no era el de la joven asustada que buscaba refugio; caminaba con una cadencia nueva, una seguridad ósea que parecía emanar del núcleo mismo de su ser. A sus flancos, Júpiter y Sebastián Craine se movían con una sincronía depredadora, como si fueran extensiones de su propia voluntad. Pero fue la apariencia de Kaelin lo que provocó que más de un técnico apartara la mirada, incómodo. La túnica de Kaelin, aunque pulcra, no

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD