Nadine le colgó el teléfono a Elijah sin decir más pues debía ir a lidiar con su hija y sacarle la verdad. Esa niña solo tenía 17 y ya su virginidad no existía, se le comieron el pastelito antes de tiempo y para rematar traía la sorpresa
- ¿Que dijo? - preguntó Keyla
- colgó, pero se puso furiosa. Ambos lo están.
- pues espero que le dé una buena tunda. Hiciste bien tio, no te sientas mal
- Leonardo es el que se merece que lo manden a la cárcel por embarazar a una menor.
- ¡podemos hacer eso! - Elijah se rió. Que más quisiera pero eso le correspondía a los padres de la susodicha - es un delito tío, podemos poner una demanda y que lo condenen por eso. - éste nego con la cabeza.
- sería buena idea pero honestamente no me quiero meter. Dejemos que ellos solucionen conozco bien a Henry, sabrá que hacer
- que mojigata salió la sobrina - dijo - es muy joven para tener tanto recorrido ¿No? - pero Elijah no respondió nada, no quería hablar más del tema ya que no era su asunto y Keyla era un poco arpía. Nada más quería estar sólo para poder desahogarse por su esposa.
- Abril se quedó dormida, quizás se levanté más tarde
- está bien, dejemosla
- bien, hasta mañana - se despidió dándole un beso en la mejilla, gesto que le pareció extraño a Elijah pues no lo hacía con frecuencia.
Luego de eso él también se fue a su habitación, se metió en la cama acostándose del lado de su esposa fallecida, olió la almohada que seguía con un poco de su perfume y soltó las lágrimas que no se había permitido desde el funeral. Solo la familia y amigos cercanos asistieron, no quiso tener a otra gente chismosa ajena a ellos.
- te voy a extrañar toda la vida mi amor - dijo acariciando la almohada.
Keyla que pasaba por allí hacia el baño lo escuchó pero lo dejo a solas, necesitaba sacar el dolor aunque con ello solo sería un poco. Todos también la extrañaria pero llegó a un punto en que ya no se podía hacer nada.
Así era la vida, con altos y bajos, existían muchas personas que eran buenas de corazón y le sucedían cosas malas y otras que estaban expuestas a qué le rompieran emocionalmente.
A la mañana siguiente todos se levantaron temprano incluso Elijah que pensó no tenía caso quedarse en casa, debía atender el negocio; Abril no quería tomar más días de la licencia que tenía debido a lo sucedido con su madre así que se vistió con su uniforme que consistía en una sencilla falda azul oscura y una camisa blanca de manga 3/4.
Bajo a la cocina donde su padre ya tenía todo el desayuno listo y servido. Suspiró de contenta y melancolica a la vez.
- buenos días papá
- hija buenos días. Siéntate
- no tenías que hacerlo, no quiero molestarte. Deberías estar descansando
- descansaré cuando ya esté muerto, no te preocupes que estoy bien. Además quiero abrir el restaurante, esto de quedarme en casa no es para mi. - lo entendía perfectamente ya que pasaba por una situación similar, la vida de Hilda se había apagado pero ellos debían continuar con la suya
- ¿seguro? - no quería que se enfermara por el exceso
- mija hay momentos en la vida en los que uno debería estar preparado para las cosas malas que sabes están a punto de suceder, pero no previmos esto que ella iba a hacer. - recordarlo le daba escalofríos pues Hilda se había quitado la vida en medio de su agonía - ninguno de los tres estabamos listos, es duro pero hay que seguir adelante ya sabes cómo era tu madre a pesar de.
- sí - una lloradita tomándose unos tragos y a seguir la vida. - pero tómalo con calma vale
- sí. ¿tú estás bien?
- no me quejaré más de lo que hizo él, así que no se hablara del tema en esta casa
- está bien. - le extendió su bolsa de almuerzo sabiendo lo que significaba
- papá...
- te va a gustar - Abril sonrió con cariño. Cómo negarse, todo lo que hacia le quedaba delicioso, por eso a su restaurante le iba sumamente bien.
- te agradezco mucho, te quiero.
- yo a ti. - sonrió y le dijo que ella lavaria los platos antes de irse al trabajo.
- en cuanto pueda voy a buscar un lugar para irme, papá no quiero causarte más molestias - en ese momento entró Keyla, quien no se había bañado aún ya que su turno era a las 10:00 am.
- hija está es tu casa, así me haces compañía por un buen tiempo al menos. Te extrañabamos por aquí siempre.
- está bien, solo por un tiempo
- sí prima. No debes estar lejos del tío Elijah en estos momentos. Juan Sebastián ya se fue - Abril estaba mirando al hombre que ya tenía algunas canas pero que mantenía su forma física como un chico de 30 debido al ejercicio de tantos años; por lo que no vió la expresión en los ojos de su prima. Pero Elijah sí. ¿qué diablos pasaba por su cabeza al repasarlo de arriba abajo?
- vale, me voy. Quedan en su casa. Keyla eres la última en salir, asegura bien todo por favor
- sí señor. - respondió ésta con un saludo militar, sus grandes pechos brincaron dentro de la blusa y Abril carraspeó. Pero aunque Elijah lo notó se fue sin decir nada.
- se te van a salir las tetas Key. - fruncía el ceño hacia su prima. Ésta solo le tiró un beso con su mano y se fue a organizar
Abril llegó a la empresa y se registró en la entrada solo poniendo su rostro a la altura de la cámara y el sensor le dió luz verde pudo pasar luego de saludar al vigilante.
- buenos días Abril. - fue el saludo de su jefe que la hizo detener nada más verla pasar por el austero pasillo hacia su cueva, digo oficina.
- buenos días jefe. - le respondió - antes de que digas nada estoy bien
- No tomaste los días completos por el asunto de tu madre, podrías hablar con el psicólogo de la empresa, ayudaría - ¡Genial! éste pensaba que se podría volver loca en cualquier momento
- gracias pero no es necesario. - siguió de largo, abrió la puerta y se encerró allí con seguro. Al parecer era el único lugar del planeta donde se sentía ella misma y su trabajo en vez de demandante era interesante y le imponía ciertos retos.
Durante el día el teléfono solo sonó un par de veces ya que no necesitaba una secretaria ni nada por el estilo, estuvo metida de lleno en continuar con el programa espía hasta que llegó la hora del almuerzo y luego la hora de salida.
Su vida dejo de ser interesante cuando se fue a vivir con Leonardo, solo hacia dos cosas en la vida y nunca había ido de vacaciones ni siquiera con él. Claramente era una jodida señal.
- Abril - su jefe se le interpuso cuando pasaba hacia el ascensor
- señor
- he visto en el archivo que ya casi son tus vacaciones
- ¿Ah si?
- sí, las cuales habias pedido anticipadas para la luna de miel - ah sí, lo recordaba ahora.
- ¿y qué con eso? - el tipo arrugó sus cejas un poco enfadado por su actitud. No era bueno hacerse la dura.
- en vista de que deberías estar en tu casa por la licencia y las vacaciones adelantadas, voy a ponerlo por escrito. A partir de mañana no vendras.
- ¿qué? No es necesario... - dijo entonces un pequeño insulto en español a su jefe. Pero él le entendió bien - no necesito ningún descanso Alan.
- llevas trabajando aquí poco más de cinco años y nunca las has tomado así que lo harás. Y con eso de que soy un jefe idiota metiche serán tres largos meses tranquila en tu casa - le respondió en su idioma.
Abrió la boca sorprendida y asustada, pero más que nada se sintió estúpida porque no sabía cuándo Alan había aprendido su idioma. Seguro estaba cansado de escuchar las conversaciones con algunos de sus compañeros en español y no entender nada, hacia que se sintiera excluido. Así que se disculpo, se devolvió a la oficina y saco el programa junto con la fotografía de su ex, algunas cosas más y se marchó.
En el camino se detuvo en un parque cercano y con todas sus fuerzas estampó el cuadro al suelo, el vidrio se hizo añicos, tomo la foto y la rompió en pedacitos dónde los echo al bote de la basura, algunas personas se le quedaron viendo pero las ignoro y continuó hasta la casa de su padre.
Allí se tiró de nuevo en su vieja cama cerrando los ojos para descansarlos, le gustaba su trabajo porque la mantenía en un constante desafío pero luego terminaba con la vista cansada, pronto pediría una cita con el oculista.
El bendito silencio se vio interrumpido cuando su prima Keyla entro en la habitación sin tocar, traía el endemoniado aparato en la mano tecleando como loca.
- ¡mierda Keyla! Toca antes de entrar - dijo pero ésta ignorandola le dijo:
- ¡hazlo! ¿Porque no te creas un perfil de Tinder? Mira que a nuestra tia le ha ido muy bien, el hombre es un buen doctor de Turquía - dijo deprisa sin siquiera saludar.
La pobre seguía alucinada con el tipo ya que después de haberlo visto el pantalón de baño y que todo lo que Dios le dió se le marcara, ella deseó uno así.
- ¿Citas a ciegas? No gracias, no todos tenemos esa suerte de encontrarnos un tipo rico que te trate como una reina, a veces son unos tóxicos psicópatas.
- sí ¿pero porqué no? Solo es cuestión de saber elegir bien.
- no es así Keyla, deja de vee romance y ve más documentales de lo que terminan esas citas - ella se recosto a su lado
- ok vamos a ver prima, te conozco y no eres de las que se queda lamentandose por un hombre demasiado tiempo dure lo que haya durado, es más salías de caza antes de que ese estúpido apareciera en tu vida y ahora me dices que no puedes crear un simple perfil de Tinder. No te va a suceder nada ¡quizás el amor de tu vida este ahí! De paso aprovecha tus vacaciones
- o quizás mi asesino, no gracias
- ¡Ya deja la paranoia! Analizaremos cada perfil y si vemos algo que no nos gusta, quedará descartado totalmente - con la insistencia de su prima Abril se sentó y se quedó mirandola fijamente
- ¿Abriste uno para ti no es cierto? No mientas
- lo hice, hasta ahora no hay nada ya que solo llevo pocos días, pero hay tipos muy majos
- de Turquía supongo.
- ¿Que tiene de malo querer un hombre así? Es muy sexy - dijo ella tocándose provocativa - no tienes idea de lo que haría
- eres una caliente - dijo riéndose
- somos querida, somos. No lo puedes negar
- aja. No creo que sea lo conveniente ahora Keyla, todo está muy reciente
- no estoy diciendo que te vas a comer al primero que te hable, solo analizar el terreno ¿entiendes? Solo mirar, entablar conversación con alguien y ya - Abril solo la miro negando con la cabeza pues su prima no tenía remedio y ella no tenía ánimos para esas cosas. Quizás en un buen tiempo pueda permitir entrar a otra persona de nuevo a su vida, por ahora quería estar sola y dedicarse a ella misma.
- lo pensaré.
- no seas tonta Abril. No te sucedera nada, solo tienes un 2% de probabilidad de que alguien te asesine
- con eso es suficiente.