Dejando de lado lo que antes la atormentaba, tomo su lapto y su celular, sin pensarlo demasiado descargo la aplicación en ambos aparatos, espero hasta que estuvo lista y entró allí, comenzó a llenar los espacios con su nombre y demás datos que le pedía, alguna que otra foto decente y estaba en linea.
El tiempo se le fué viendo y comprobando algunos perfiles con un programa que un compañero de trabajo había creado, con el cual descubrió que varios lastimosamente eran falsos e inmediatamente los bloqueó.
Cómo también habían perfiles que eran muy reales, era una gran ventaja y un don que se le había dado, era muy buena con las computadoras así que aprovechaba al máximo para explotar su talento, y cuando tuvo la oportunidad creo y vendió un sistema unico para una empresa de alta seguridad.
Más tarde continuó desde su celular recostada en la cama. Habían tipos lindos, atractivos muy de gimnasio pero algo presumidos. Nada, absolutamente nadie llamaba su atención aún. Solo un anuncio de viajes en crucero le gustó y se dijo que algún día iría a uno así.
Seguía pasando de cada perfil y cada foto hasta que uno en especial captó su total atención, la foto de perfil parecía simple pero llamativa,
el hombre de nombre Travis Guerrero solo se sentó saco su teléfono y por azar tomo la foto la cual sin duda había quedado muy bien con el traje. Sin esperanza y solo por hacerlo le dió me gusta y este inmediatamente hizo match.
- ay carajo, ¡también le guste! - al entrar en su galería vio algunas fotos de viajes, trabajo y alguna casual, nada de una familia - quizás no tenga una - lo que veía le gustaba pues eran cosas que ella no había hecho en la vida y por su edad tenía bastante experiencia. - 26, 27, 28... - hizo cuentas de cuántos años le llevaba y 9 no eran muchos.
Se veía alto y con buen físico bajo ese traje a la medida, sus ojos eran verde claro parecían vivaces y felices, la barba de un par de días le quedaba muy bien, tenía un atractivo innegable. Solo una cicatriz al lado de su ojo izquierdo no tan acentuada dañaba su bello rostro.
En una de las fotos con el torso desnudo se apreciaban muy bien algunos tatuajes, ese hombre estaba como para comérselo tres días seguidos y porqué no, ya estaba soltera y habían hecho Match.
El tono de la bandeja de mensajes sonó y al mirarlo era él saludandola con una carita sonriente
- hola.
- hola - le respondió de vuelta
- no me lo tomes a mal, no voy a preguntarte cómo estás porque salta a la vista. Te ves genial. En su lugar diré: ¿que tal estuvo tu día? - Abril solo sonrió
- diré que estuvo bien, de hecho es mi primer día de vacaciones en muchos años
- excelente. ¿A dónde piensas ir? - ¿A dónde pensaba ir? No tenía ni idea no había pasado más allá de su tierra natal, ni de Colorado, ni menos de Michigan, no conocía otro lugar pero quizás lo haría.
- la verdad es que no sé, hay lugares hermosos ¿Cuál me recomiendas?
Comenzaron a hablar de eso en primera estancia, luego pasaron al trabajo del cuál él no mencionó que era el dueño si no un simple ayudante y por último un poco de la familia. Abril omitió que podía hackear cualquier sistema y la muerte de su madre era un tema delicado. Travis no pensó en su hijo Jake en ese momento pues estaba castigado por dañar algunas cosas de la biblioteca de su escuela, había peleado con un compañero allí mismo y fue suspendido tres días ayudando a arreglar su desastre.
- ¿Y como está el corazón en cuestión del amor? - se atrevió a preguntar.
- estoy soltero como podrás ver. No voy a ser mojigato y decir que no he tenido mis aventuras, solo soy muy reservado - su honestidad le gustó
- asumo que nunca te has casado entonces
- no.
- esto es porqué... - a buen entendedor pocas palabras. Esperaba una respuesta coherente y no cliché como acostumbraban todos “no ha llegado la indicada”, ya que era bajo el porcentaje de que algunas personas hubieran encontrado su alma gemela.
- quiero un amor real, una mujer real que no se avergüence de como es, o si la beso en la calle frente a todo el mundo, pero más que nada, la confianza. No me quita hombría ser romántico de vez en cuando, aunque con las que he estado no me llenan de ninguna forma. Asi que son pocos los que me conocen de verdad.
Wow. ¿De verdad pensaba eso?
Era casi perfecto entonces.
- ¿y porqué duermes con ellas?
- solo es una necesidad fisiológica, Abril. - leyo su nombre imaginando como sería la voz de Travis, aunque no la haya escuchado aún le parecía un hombre inteligente e interesante.
Después de todo quizás si valga la pena y el tiempo pero no quería depender de la espera de un mensaje.
- entiendo bien, no te preocupes - no soy psicóloga pero ¿quien le hizo tanto daño?
- ¿Qué me dices de tí? - miraba fijamente la pantalla pensando si decirle la verdad o no, pero resulta que eran situaciones muy frecuentes y le valía madres. ¿A quien le contaría?
- hace unas semanas mi ex me dejó plantada en la iglesia, así que también estoy soltera.
- es un imbecil. Que eso no te impida volver a creer en el amor, hay hombres buenos Abril y tú eres hermosa - esas palabras la hicieron suspirar por primera vez en meses.
- gracias Travis. Tú también eres muy lindo
- ¿lindo?
- guapo, atractivo.
- pues gracias. Oye, tengo que irme - oh, Abril se desanimó un poco ya que estaba muy a gusto platicando con él y decirle la verdad a medias sin ser criticada, la hacia sentirse libre.
- está bien. Cuídate.
- déjame tu número para estar en contacto - lo tecleo rápidamente sin pensar en nada más y segundos después Travis se había desconectado.
Bueno, no fue tan malo para tener un inicio de conversación diferente. Travis Guerrero trabajaba en los hoteles Holman lo que le garantizaba un puesto fijo y bien remunerado, estaba soltero y debía ser honesta, hermoso y atractivo.
¿podría funcionar? No lo sabía pero lo conocería con el tiempo hasta que fuera la hora de encontrarse en persona.