Natasha no logró contener una lágrima que rodó por su mejilla. —No lo puedo creer...— dijo con la voz ronca de la emoción. —Natasha, no. No entiendes; el me apoyo por ti. ¿Que? — ¿Por mí?— ella no entendía, ¿a qué se refería? —Él está mal Natasha , después de tu partida papa se deprimió, muchas veces trato de hablar contigo pero Mamá no se lo permitía alegando que habían hecho lo mejor para ti. Natasha estaba impactada. Su padre había tratado de ponerse en contacto con ella. — ¿Él ya está mejor? — pregunto Natasha repentinamente preocupada por la salud de su padre. —Ya está mejor, pero siempre para estas fechas se desanima, ya que pronto será el aniversario de tu partida y tu cumpleaños por cierto. Con Sam tratamos de animarlo pero... no es lo mismo. Natasha se sentía confundida

