Capítulo 7 II

1321 Words
— ¿Por qué no me llamaste? — Preguntó— Pude haber ido a buscarte, a caso estás loca cómo te perdiste en El bajo mundo en este pueblo Olivia—Dijo obviando, posando su barbilla en su mano. —Lo sé lo sé, no me sermonees—Respondí— En el momento que salí de casa de la gemelas me distraje, y terminé en ese lugar, perdida—Expliqué tratando de aligerar su preocupación—Pero tranquilo una señora de la calle me logró indicar la salida y tome un taxi. —Entonces saliste del peor barrio de Coral Blue, ¿sin un rasguño y no te agredieron? —Emitió— Deberías regalarme algo de tu suerte. No se había comido el cuento, lo sabía, pero por lo menos lo dejaría por hoy. Iba a cambiar el tema para algo más trivial, extrañaba a Matty, últimamente se encontraba ocupado trabajando con sus padres. — ¿Y mis padres? —Bromee, haciendo referencia a los padre de Matty, los cuales quiero cómo si fueran los míos. Me dio una sonrisa perfecta de lado. —Están bien, preguntan mucho por ti —Pronto los visitaré. Entrecerré mis ojos en diversión. — ¡Oye! ¿A caso tienes una nueva conquista? mmm— Inquirí entre risas Giró a los ojos y dijo. —Cómo puedes dudar de mi fidelidad—colocándose la mano extendida en su pecho generando más drama. Un carraspeo en frente a toda la clase nos hizo callarnos a todos en general. La clase empezaría. La clase de la señorita Collins, fue algo tediosa puesto que su asignación es ciencias de la tierra, mi menos favorita, para las que era buenas eran Física y química, no es por presumir pero mi promedio es excelente. Desvié mi mirada hacía los grandes ventanales justo a mí lado que daban vista al interior de la Universidad dónde se desplegaban diferentes pasillos con luces algo tenues, estaban algo solitarios con excepción de un chico, que iba caminando de espaldas hacía donde se encontraban las secciones de clases avanzadas. Noté salpicaduras de tinta en sus brazos, era alto con cuerpo de un nadador, llevaba una gorra negra, dejando a la vista un espeso cabello oscuro. No había manera en el infierno que fuera él, jamás. Las horas pasaron volando de aquí para allá entrando en diferentes aulas donde recibía clases, Matty me contó que ambas gemelas habían enfermado algo como una influenza, típica excusa para faltar a clases. El timbre sonó anunciando la hora del almuerzo, se escuchó la algarabía ansiosa de estudiantes saliendo de clases. Los pasillos se abarrotaron para mi suerte Matty me tomó de la mano arrastrándome entre las personas, su esbelta y alta figura le permitía hacerse camino entre ellos. — ¡Vamos Olivia mueve ese trasero! — Se quejó Le di mi mejor mirada asesina. Y él soltó una carcajada. —Disculpa no tengo un gimnasio privado en mi casa— Dije alzando mi voz entre la multitud de estudiantes hambrientos. —Escucho algo como, no sé— Dijo entornando los ojos— envidia. — respondió con sarcasmo y me ofreció una sonrisa de dientes perfectos. Nos dirigimos a retirar nuestra bandeja formándonos en la cola de alumnos de todas las carreras y edades. Los grandes ventanales del comedor te daban una perfecta vista panorámica de los alrededores que mostraban el extenso Campus con sus gradas y el perfecto césped alrededores de árboles frondosos que le otorgaban frescura a la universidad y un toque oscuro debido a las sombras que producían los arboles y usual temperatura de Coral Blue. Nos sentamos en el lugar de siempre y noté como la neblina descendió sobre el campus espesa como fantasmas danzaste, se volvió algo tétrico y me causo un leve escalofrío. — ¿Tienes frío? Si quieres puedo prestarte mi chaqueta de cuero que traigo en el bolso. Negué ya que sabía que me quedaría extremadamente grande tomando en su contextura, y hoy no quería ser payaso. De pronto observé como venía a toda prisa una chica rubia que forma parte del equipo de las porristas, la reconocí de inmediato, es una ex de Matty. Siempre eran el mismo estereotipo, altas, atléticas, rubias, súper sensuales, atractivas y por supuesto sin nada en su cerebro.  —Matthew— Dijo con voz inocente fingida. —Habla rápido Nicole—Respondió Matty en fastidio. La rubia hizo un Mohín con sus labios. — ¿Por qué siempre eres tan agresivo? —Dijo acomodando aún más su escote. —Al punto— Dijo Matty con impaciencia mirando a Nicole con fastidio. La rubia rodó los ojos de una forma que de seguro lo había practicado frente al espejo miles de veces. — ¿Me preguntaba si quieres ir conmigo al parque de atracciones a la recaudación de fondos—Dijo batiendo sus cejas en inocencia fingida. Matty soltó un suspiro cansino. —Terminamos Nicole, ya entiéndelo y sigue tu vida— Dijo con tedio. Generalmente las conquistas de Matty terminaban completamente enganchadas por sus encantos y aseguraban amarlo, pero yo sabía que él solo las buscaba por diversión sus metas y enfoques eran otras como las empresas de sus padres.  Nicole iba a refutarle con suplicas y acentuando sus atributos, ya hasta estaba acostumbrada a esas actitudes de las chicas alrededor de Matty; un chico la llamo interrumpiéndola del fondo del comedor dónde se encontraban los chicos del equipo de Fútbol, hizo un pequeño berrinche de irritación y le dio su mejor mirada de odio a Matty y se largó hacia donde estaba el chico. — Ese chico es su actual novio— Explicó mientras comía la ensalada de su bandeja. Mis ojos se abrieron en asombro, Matty lo notó y río ante mi reacción. —Por favor live, no es algo del otro mundo, ahora todos son infieles—Dijo—Aunque yo nunca lo he sido, Bueno a veces suelo ser el tercero en discordia— Dijo lanzándome una mirada cómplice. Entorné mis ojos sólo para él y reí. Algo captó mis ojos justo en las esquinas, un rostro pálido oculto por una visera, en cuanto alzó su rostro en mi dirección mi cuerpo se tenso, y por un momento deje mi comida, era él, no me había equivocado cuando lo vi en los pasillos. Maison. ¿Estudiaba acá?, ¿me estaba asechando? O a caso Massimo lo había enviado para terminar lo sucedido, pero ¿por qué me ayudó esa noche, si esa era su tarea? O sólo estaba siendo paranoica, puesta que era la única universidad en el pueblo, aún así no debería bajar la guardia. Noté cómo su sonrisa en cuanto me notó que lo observaba se ensanchaba aún más, su azul ártico en los ojos parecía penetrar los míos. Estaba recostado en su silla inclinándola jugando, luego se irguió y posó sus brazos sobre el mesón e hizo un ademán con su rostro, cómo solían saludarse los chicos en la calles. De inmediato aparte mi mirada y la posé justo en mi plato no pude evitar sentirme incomoda ya que la noche anterior me había sacado de su auto a la fuerza sin responder ninguna de mis preguntas, dejándome siempre en incógnita algo que se había vuelto costumbre en él. Flashback. “Se inclino destacando su altura, una corriente eléctrica recorrió mi tembloroso cuerpo, al momento en el que sus labios rozaron mi lóbulo, mientras dijo con voz ronca. — ¿Te asusté, conejita?— Susurro haciendo referencia a mi disfraz de Jessica Rabbit tras una risa tétrica, mientras se alejaba con los oficiales”. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo cuando por mi mente se cruzó ese instante, Maison se había vuelto experto en hacerme sentir incómoda y dejarme con incógnitas. Me estaba comenzando a fastidiar ese comportamiento, se había vuelto un Enigma. — ¿Olivia, qué pasa? —La voz de Matty me sacó de mis pensamientos.
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