Capítulo 26—¿Qué? ¿Por qué diablos quieres saber? —Alex se pone a la defensiva lo que me hace enfurecerme más. —Me dices ahora mismo dónde estás —intento inhalar y exhalar para evitar decir una locura. —¿Qué? Tú me dijiste que si tú lo hacías yo podía hacerlo también —ay, por Dios. —Estoy muy molesto en estos momentos, Alex. No me hagas discutir contigo. Me dices dónde estás ya mismo y voy por ti —me recargo en la mesa mientras espero su respuesta. —¿Qué? O sea... ¿Tú puedes acostarte con cualquier tipa por ahí y yo no? —llevo mi mano a mi cabeza intentando buscar paz interior. —Tú no te vas a acostar con nadie y no voy a hablar esto por teléfono. Me dices dónde estás AHORA —maldita sea, mi mandíbula está tensa. Lo único que quiero es que regrese a casa y podamos hablar. —Oliver, ve

