Capítulo 14 parte 1

1037 Words
ABIGAIL 14 de marzo Algo duro y caliente se estaba frotando contra mi trasero, una mano estaba sobre uno de mis pezones, acariciando y pellizcándolo mientras otra mano estaba frotando mi clítoris. Solté un suave gemido mezclado con un quejido ¿quién estaba molestando mi sueño? Me removí solo para encontrar que mi culo se pegaba más a esa cosa dura. – Buenos días gatita. Debo decir que si demoraste un poco en despertarte. Esa voz abrí los ojos de golpe, de pronto todos los recuerdos de la noche anterior llenaron mi mente. El bar. Los tragos. El baile. El chico mono que me invitó a bailar. Un Benjamín furioso apareciendo. Benjamín llevándome a su casa. Benjamín comiéndome toda entera. Benjamín hinchándose en mi interior. Yo quedándome dormida. Espera. ¿Benjamín hinchándose en mi interior? Mi cuerpo se tensó. Al parecer Benjamín lo notó porque no dejó de acariciarme y esforzarse por darme placer. – Benjamín, espera… – Solo quiero darte los buenos días, gatita. Solté un gemido. Mi cerebro quería detenerlo, quería preguntar muchas cosas, pero esas manos expertas me tocaban en los lugares correctos. La polla de Benjamín comenzó a frotar por todo mi coño, desde mi entrada hasta mi clítoris, simulando follarme. Moví mis caderas al ritmo de las suyas. ¿Cómo podía dejarme llevar por una polla? Bueno, no era solo una polla, era la polla más grande y la que más satisfacción me dio en toda mi vida adulta. – Eso es gatita. Siente mi dura polla rozar su mojado coño. ¿te gusta? – Oh dios… – Ningún dios te está dando este placer, amor. Solo yo…mierda nena estas chorreando. Benjamín tenía razón, estaba muy mojada, no sabía por qué, pero el hecho que solo se estuviera frotando contra mi entrada era más caliente que tenerlo realmente en mi interior. Era como si mi cuerpo reaccionara naturalmente a suyo, como si ya nuestros cuerpos y nuestras almas se hubieran conocido desde mucho antes y que ahora solo estaban continuando lo que dejaron antes, pero lejos de darme miedo, solo tuve una sensación de bienestar, de calma, de entrega total. El clímax se estaba acercando cada vez más y Benjamín pudo notarlo porque aceleró aún más sus caderas y entonces me vine. Mis caderas convulsionaron y un gemido fuerte salió de mi boca. Benjamín siguió masturbándome por unos segundos más hasta que él también se corrió manchando mis piernas. – Ahora sí, buenos días gatita. Repartió unos besos en mi cuello y mi cuerpo reaccionó como si fuera la primera vez, como si todo lo de anoche y el placer no hubiera pasado ¿Debería asustarme por las nuevas sensaciones que este hombre me produce? Giré mi cuerpo para poder verlo. Mierda. Me dolía el cuerpo en lugares en donde no creí posible que podía doler, pero era un dolor bienvenido y me había corrido deliciosamente, pero mi cuerpo estaba ansiando más ¿Acaso me había vuelto una ninfómana o algo así? La mirada oscura mezclada con evidente preocupación hizo que mi corazón se ablandara ¿este era el hombre que hace unos días me dijo que me alejara de él? – Benjamín, ¿qué fue lo de anoche? Literalmente te hinchaste y me dijiste que eras una especie de lobo. Necesito saber si es lo que yo creo que es y necesito saber que no me inventé todo eso por favor. Benjamín me miró por unos segundos en los cuales pensé que no iba a decirme algo, cualquier cosa, en su mirada se arremolinaban el miedo, la preocupación y la resignación. Miraba mis ojos como si con eso pudiera encontrar algo, algo que necesitaba saber con desesperación, pero luego suspiró besando mis ojos, mi frente y terminando en mis labios, se tomó su tiempo quedándose ahí unos segundos más. – Es verdad, yo no solo soy el representante de este pueblo, yo…yo soy su alfa. – Vale, entonces tu eres el alfa… ¿me estás diciendo que los libros de hombres lobo son reales? ¿quién más en este pueblo lo sabe? ¿Ryan lo sabe? ¡Oh Dios! ¿Jade lo sabe? En mi mente se formaban muchas ideas, había leído muchas cosas. Después de todo ya soy adulta como para poder leer cositas picantes que toda chica debería leer y la sección de hombres lobo no era indiferente para mí. como toda amante de la lectura me encargaba de investigar sobre buenos libros que no son tan conocidos, me interesaban más esos libros, pero últimamente la categoría de hombres lobo se volvió popular por lo que, aunque le perdí el interés de vez en cuando leía historias cortas y picantes sobre almas gemelas y un amor sobrenatural, porque admitámoslo, toda mujer que se respete tiene que haber leído algo de literatura sobrenatural erótica. Ahora ¿este hombre apuesto con el que me había enredado y me había dado los mejores orgasmos en una sola noche que en toda una vida s****l activa, era uno de esos seres mitológicos? Y no solo eso ¿sino que también era el alfa del pueblo? ¿El que según los libros dirigía toda una manada y tenía un aura tan poderosa que nadie podía desobedecerlo? ¿acaso había entrado a una especie de dimensión desconocida? Benjamín soltó una ronca risa mientras me abrazaba y acariciaba mi desnuda espalda. Las yemas de sus dedos sobre mi piel aun provocaban esas conocidas descargas eléctricas que desde anoche me había acostumbrado a sentir y él supiera exactamente lo que me hace sentir. – Tranquila, amor. Te diré todo, solo cálmate. Técnicamente todos los nacidos en este pueblo son como yo. Somos sangre pura de hombres lobo que regentaron este pueblo por siglos, los únicos humanos son los turistas que pasan por aquí. Y si, Ryan y Jade lo saben, de hecho, Ryan es mi beta y Jade su compañera que me ayuda con algunas cosas que yo no puedo o no tengo tiempo para realizar. Así que Jade es una ¿mujer lobo? ¿entonces ella se transformaba? ¿Él se transformaba? – ¿Es cierto que los hombres lobo se transforman en una especie de mitad lobo mitad humano? ¿Jade se puede transformar también?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD