- ¿Pero..? - llegué a balbucear...
- ¡Quieto allí! - la joven velozmente me apuntaba con ¡una pistola!
Levanté ambos brazos muy asustado.
- ¡No me moveré!
- No grites. - me dice la joven y me hace con su otra mano una señal de silencio acercandola hacia su boca - Cierra la puerta.
Obedezco. La joven esta extrañamente vestida con un traje muy ajustado a su cuerpo perfecto... como esos trajes sexys de latex que usan para las heroínas en los videojuegos. Es de color azul cielo con algunas partes delineadas de color n***o en su busto, abdomen y piernas. Un cinturon muy ajustado ciñe su cintura. Unas botas negras hasta casi las rodillas calza y unos guantes negros. Guantes y botas parecen ser del mismo material latex.
- Creí que no trabajaban los domingos. - me dice sin dejar de apuntarme. Tiene un marcado acento extranjero... ¿angloparlante quizás?
- E... es verdad. Estoy reemplazando a un compañero de trabajo. Se supone que no se pudo limpiar ayer estas oficinas...
- ¿Eres un espía? ¿Me estas siguiendo o me estan siguiendo? - me pregunta seria.
- No ¡No, claro que no!
- Es verdad... te ves muy joven aun.
- Mire... si desea yo me retiro...
- No no no. No puedo dejarte ir. Me has visto jovencito.
- Señorita... quien quiera que sea usted... la olvidaré pronto ¡de verdad!
- Ah. No sé si decirte que eso es un cumplido.
- Señorita...
- Aria...
- ¿Aria?
- Me llamo Aria.
- No quiero saberlo ¡no quiero saberlo!
- Tranquilo... veo que no eres de peligro.
La joven por fin deja de apuntarme con el arma. Guarda el arma de fuego en la cartuchera de su cinto y disimuladamente voltea dandome la espalda; observa por entre las persianas de las ventanas...
La miro atónito... ¿quien es ella?
- Te preguntarás... ¿Qué hago aquí? ¿Verdad?
- No me importa... no quiero...
- No voy a matarte. Pero. - voltea y me mira nuevamente - Tienes que saber que si le dices a alguien que me viste, entonces te buscaré y te eliminaré ¿comprendes?
- Sí. No se lo diré, a nadie.
- Estoy asumiendo que eres un civil cualquiera. No eres de peligro para mí mientras no habras la boca... mientras no seas indiscreto todo estará bien ¿ok?
- ¡OK!
- Muy bien. Quédate allí, no me tardaré mucho.
Me quedé allí parado... mirándola como examinaba el archivador... encontró uno y lo sacó... luego fue a otro archivador y se puso a seguir buscando...
- Soy una agente federal. - dice mientras busca en el archivador - Y estoy...
- ¿Federal? ¿De Estados Unidos?
- Federal. Solo eso necesitas saber.
- ¿Y qué es lo que...? ¡Olvídelo!
- ¿Quieres saber lo que hago? Estoy llevándome documentos de una persona que nos ha ayudado como testigo en mi pais. Y le vamos a dar una nueva vida. Su vida anterior la borraremos... nunca existió... Este es el último edificio donde guardaban resgistro de él. Aquí estudió durante 4 años.
- ¿Darle una nueva vida? ¿Borrarle su verdadera vida?
- Algo así.
Retira un documento. Lo revisa.
- ¡Ya esta! - dice - ¡All right! ¡It's over!
- ¿What..?
- ¿Decías algo?
- ¡No, nada!
- Bien. Pues ahora es hora de irme. - La joven llevándose los documentos camina hacia donde me encuentro - No olvides nuestro trato ¿esta bien?
- ¡Sí!
- Pues entonces...
La miro sin comprender... sigue delante de mí.
- Estas en la puerta, dame pase. - me dice.
- ¡Oh sorry!
- ¡Ahí te ves!
Y se fué.
Esta es la razón por la cual renuncié a mi trabajo en ese colegio.
FIN.