¡SU ESPOSA!

1104 Words
SIENA Trague con dificultad al escuchar mi nombre salir de su boca, esa voz provocó un escalofrío que recorrió mi espalda y un sudor frío me invadió. —Disculpe pero no lo conozco —Dije tratando de sonar segura. Él en respuesta sonrió, una sonrisa ladeada de esa que lograban cautivar, trague con dificultad ante ella y me mantuve sería y firme. —Claro que nos conocemos, de hecho, eres mi esposa —Sentenció con seguridad. —Ok —Respondí con diversión —Creo que se confundió de esposa…. Será mejor que me retire —Dije e intente llegar a la puerta. —No me equivoque de esposa, hace más de un mes estuviste en un bar, vestida de novia y llorando porque un imbécil se atrevió a dejarte por tu hermano —Me giré de golpe al escuchar aquello. —¿Cómo sabe eso? —Le cuestioné. —Estuve allí —Volvió a sonreír —Supongo que recuerdas las marcas en tu pecho —Sentí mi cara arder —Las hice yo —Dijo con propiedad. Sentí mis piernas flaquear y en cuestión de segundos estaba siendo detenida por sus fuertes brazos, mi pecho bombeada errático, e intentaba recordar qué demonios había hecho esa noche. —¿Quién demonios eres? —Le pregunté después de tomar un poco de agua. El hombre me había sentado en la silla y me observaba con atención, parecía preocupado, supongo que me veía horrible. —Bastian Castle, tu esposo —Respondió. —No me pude haber casado, según sé debí estar muy tomada…. Te aprovechaste de eso —Le grité —Eres un maldito abusador. —¡No abuse de ti! —Aseguró — Te quedaste dormida antes de llegar a más —Jadee conmocionada ante la respuesta. —Esto no es verdad, es una maldita broma. —¡Ese vocabulario señora Castle! —Me reprendió —No es una broma. Aseguró y me mostró un video en su computador, me insulte internamente al sentir la sangre abandonar mi cuerpo, era el video de la boda en las vegas, me case en las vegas, la misma noche que Carlos cancelo la boda por Alec. —¡Quiero el divorcio! —dije con rapidez. —No —Dijo y me entregó unos documentos —¿Por qué no? No nos conocemos y yo no quiero estar casada —No respondió, en cambio me hizo señas de leer el documento. Con cada línea me sentía desfallecer, le había pedido un mes o más para reunirme con él, también exigí no tener intimidad hasta estar lista, además no podía solicitar el divorcio antes de un año y él era el único que podía hacerlo, yo no tenía la potestad. —¿Quién mierda redactó esto? —Exclamé con enojo. —Esa boca Siena —Reprendió. —Lo siento pero no puedo controlar mi boca cuando un idiota redacto esta estupidez, ¿Quién fue? —Allí se escribió lo que tú pediste. Dijiste que el matrimonio era para toda la vida asi que tu jamás pedirías el divorcio y diste la idea que solo yo tuviera la potestad de hacerlo. Cerré los ojos al escuchar y si esa estupidez le dije yo, ese pensamiento de creer que aquello era para toda la vida. Seguí leyendo el contenido para quedar aún peor. Al reunirme con él debía aparentar que nuestro matrimonio era real, que nos amábamos y que yo amaba a su hija de cinco años. —¿Tienes una hija? —Asintió —¿Y esperas que la cuide como mía? —Volvió a asentir —¡Eres un desquiciado! Te aprovechaste de una mujer que no estaba en sus cinco sentidos para casarte con ella y ahora hacerla asumir esa responsabilidad. Volveré a Estados Unidos y tú vas a tramitar ese divorcio. Me puse de pie lista para irme, no sabía quién era ese tipo y tampoco me interesaba saber, se supone que vine para empezar de nuevo, no para tener más dolores de cabeza. —Yo Siena Morris me comprometo a cuidar a la menor hasta que su padre Bastian Castle lo requiera, en caso de incumplir esté contrato deberé pagar la suma de dos millones de dólares en un plazo de dos días. —¡Hijo de puta! —Lo solté después de que terminara de leer. —Debes cambiar ese vocabulario —Dijo con bastante seriedad —Tu misma te ofreciste. Te paraste en medio del lugar y dijiste que harías lo que te pidieran si tan solo alguien se casaba contigo. —¡Estaba bajo la influencia del alcohol! —Le grité. —¡Y crees que a los hombres allí les importó eso! Si yo no te sacaba de allí te hubiesen follado hasta cansarse y te hubiesen dejado tirada en cualquier basurero —Dijo en tono elevado —Yo hice lo más decente, te saque de allí, hice lo que pediste y te lleve a tu casa, sana y salva. Me removí incómoda por esa revelación, me llené de vergüenza al imaginar el estado en el que debí estar para hacer todo eso. —Además no estabas tan tomada, más bien creo que te habían alterado la bebida —Sentenció después de un rato. —Me drogaron y aún así me hiciste hacer lo demás, no eres mejor que esos tipos, quiero que anuales esa boda —Le exigí. —¿Tienes dos millones de dólares? —Negué. —Eso lo responde —Se puso de pie —Vamos te presentaré a Aurora. —¡No puedes obligarme a esto! — pedí. —Ya está hecho, yo necesitaba una esposa y madre para mi hija y tú estabas allí pidiendo por casarte, vi la oportunidad y la tomé, a menos que tengas el dinero para romper el acuerdo no hay más que hacer, Siena bienvenida a tu nueva vida. Salió de la oficina y yo me quedé allí con los pensamientos nublados, mi vida perfecta de hace un mes había terminado de manera abrupta, recibí la traición de quien menos esperaba y aquello me llevó a ese bar y termine por hacer esta locura. Ahora era esposa de un hombre que no conocía, y él me exigía hacerme cargo de su hija, ni siquiera sabía que haría con mi vida, para lidiar con una niña que ni siquiera era mía. En esos momentos desee despertar de lo que parecía ser un pesadilla, odia a Alec y sin duda también a Carlos su traición me llevó a esta locura, al parecer estaba en manos de Bastian Castle y no tenía idea de por cuánto tiempo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD