SIENA habían pasado tres días desde que Bastián se fue, lo extraño mucho, su trato dulce y amoroso me había hecho mucha falta, sin darme cuanta me había acostumbrado a su presencia, a todo el. En ocasiones me asustaba un poco, estaba dejando a alguien más entrar así en mí y sí se que no todos van a herirme pero ese temor seguía allí, aunque él no aparecia querer hacerme daño; Carlos tampoco parecía quererme hacer daño pero aquí estoy. Me reproche varias veces por recordarlo, es mi pasado y así debe quedarse. Bastián tiene razón ellos tomaron su elección y yo también debo tomar la mía y es olvidarme de ellos para siempre. En dos meses aquí he tenido paz, la vida aquí es buena, hay alguien que me cuida, me consiente y trata con amor y respeto. Sería una tonta si dejo ir eso por personas q

