Faltaba un día para la obra y yo estaba demasiado nerviosa. Hoy habíamos hecho los ensayos en el centro de eventos en el cual se presentará. Ya habíamos salido de clases y Sarah decidió ir a comprar los disfraces para la fiesta del viernes. Dijo que no quería estar a última hora eligiéndolos. —¿Qué tienes en mente? — me preguntó llegado al centro comercial. —Nada,— bufé,— No se me ocurre ningún traje original. Sarah buscaba y buscaba disfraces y no encontraba ninguno que le gustaba. —¡Harley Quinn! — gritó ella sacando un disfraz de dicho personaje. —Poco original. —¡Gatúbela! —Poco original. —¡Caperucita roja! —Poco interesante. —¿Profesora? —Muy interesante. —¿Super Girl? —Aburrido. Ella bufó frustrada,— ¿Mujer maravilla? — preguntó con pocas ganas. —¡Sí! — grité emocion

