Por Débora Gonzalo había terminado con Marta, me lo había confirmado Luz. Ella invitó a propósito a Marta, lo hizo para que se entere que Gonzalo tenía un departamento, que el edificio era de su suegro y porque sabía que Gonzalo iba a estar como loco cuando me vea con otro hombre, aunque Marta estuviera a su lado. Gonzalo fue a la boutique de su madre. Viene por mí, porque antes nunca pasaba. Yo muero por él. En cuanto se acercó, su madre se fue y él aprovechó para besarme como suele hacerlo, con esa pasión desbordada, contagiando su excitación, casi animal. Él es mi hombre, mi camino, mi amor. Ya no quiero escapar de él. Perdimos la razón besándonos. Cuando nos dimos cuenta de que las caricias ya nos dominaban a nosotros, nos separamos. Él me guiñó un ojo, pero se alejó, creo q

