Dos meses después Las botellas de whisky consumido estaban sobre la mesa, en el piso, sobre la cama, en el despacho, en la cocina, en el puto jardín. La vida de Cassio se consumió al perder a Sierra. Sierra, de cierta manera, era un cable a tierra para Cassio. El hombre, al no poder encontrarla en la tierra, en las montañas ni en el agua, sucumbió a la bebida. Encontró un escape al dolor en el alcohol, en olvidar por un par de horas que no tuvo el poder de encontrarla. Styx Caronte jugó bien sus cartas. La escondió del mismo Dios, y nadie la encontró jamás. Casi tres largos meses buscándola por cielo, mar y tierra. Diez semanas y media desde que fue raptada, y no le quedó más que el vestido ensangrentado, el video del abuso y los dedos. Styx lo destruyó en vida arrebatándole lo único qu

