117 | Tu eres mi hogar

3635 Words

Los siguientes días, fue la soledad, la oscuridad y el silencio lo que gobernó dentro de la casa. Ninguno habló, ninguno hizo el intento de enmendar lo dañado. No quisieron compartir de nuevo sus horas ni sus días, y eso los lastimó profundamente. Styx le dio espacio a Sierra para que pensara, espacio que ella le pidió, mientras ella tomó ese espacio en silencio y lo guardó en su bolsillo. No le gustaba estar callada. No le gustaba sentirse sola, pero tampoco podía acerarse a una persona a la que no le tenía confianza. Sierra se encerró en esa habitación y solo salía a la hora de la comida, a buscar su plato y se volvía a encerrar. Así estuvo tres largos días en los que no soportó el silencio. A Sierra le gustaba hablar. Le gustaba sentirse parte de algo, de alguien, y respirando profund

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