El sonido de la alerta del teléfono satelital que Malec tenía, comenzó a sonar aceleradamente. No importaba lo que fuese, estaban durmiendo. Estaban abatidos después de la pelea, y el teléfono no dejaba de sonar. Letty estiró la mano y su cuerpo comenzó a rodarse en la cama corazón. Su cuerpo se resbaló hasta caer sobre su costado lastimado, y un auch salió de su boca. —¿Puedes revisar el teléfono? —preguntó Letty desde el piso. Malec estiró sus extremidades y lo alcanzó en la chaqueta. Era una notificación, de esas tediosas, anunciando que algo bueno, al fin había sucedido en sus vidas de mierda. —Buenas noticias —dijo Malec—. Sierra tuvo a su bebé. Letty se levantó del piso y se envolvió de nuevo en la sábana. —Al fin una buena noticia —dijo Malec regresando a la cama. La luz d

