ASLAN —Estoy seguro que muy pronto nos vamos a arrepentir de esto—comenta mi padre de mala gana mientras el coche estaciona frente a nosotros. Decido no responderle. Ahora mismo lo único que tengo en mente es que todo este experimento salga bien, pero no por mí, sino por Ginevra. Después de tantos años estando sola supongo que merece la oportunidad de poder tener una familia de nuevo al reencontrarse con su padre. La preocupación más grande aquí es Sonia. La conozco tan bien que sé que no va a reaccionar de buena forma a Ginevra. Mucho menos cuando sepa que nos casamos y que además, su marido quedó obsoleto en su plan porque la cara de la familia seremos mi esposa y yo al final de esta noche. Inhalo profundo, rogando porque todo salga como lo planeamos, o al menos lo menos peor po

