Después de un rato, la debilidad de mi cuerpo no me permitió permanecer mas tiempo despierta, pero esta vez me sentía salvo, por primera vez en mucho tiempo podía sentir la calma y la seguridad de estar en un lugar protegida, que mi hija estaría bien cuidada y seria amada. Aun no he visto a nadie mas de la familia, desconozco como reaccionaran mis padres, solo ruego a los dioses que mi padre nos acepte de regreso y Ezra no permita que le den el trato a mi hija que él no dio a nosotras. Tras dar un último suspiro, cerré los ojos dejándome vencer por el sueño, el dolor de mi cuerpo había disminuido notablemente, supongo que el doctor había hecho el mejor trabajo posible conmigo, pero era evidente que no haría mas que prolongar lo inevitable, podía sentirlo en mi cuerpo y en mi alma, ambos e

